La tensión en Medio Oriente dispara el precio del crudo y preocupa a los mercados
El petróleo volvió a dispararse tras la reactivación del conflicto entre Estados Unidos e Irán. El Brent superó los 83 dólares por barril y el WTI pasó los 78, impulsados por el temor a una interrupción del suministro a través del estrecho de Ormuz y por el deterioro del escenario geopolítico.

El precio internacional del petróleo registró este lunes una fuerte suba cercana al 7% como consecuencia de la renovada escalada militar entre Estados Unidos e Irán. La intensificación del conflicto volvió a poner en riesgo el tránsito por el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de hidrocarburos, y reavivó el temor de los mercados a posibles interrupciones en el suministro global.
El crudo Brent, referencia para Europa y buena parte del mercado internacional, trepó hasta los 83 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, superó los 78 dólares. La recuperación borró gran parte de las pérdidas registradas durante las semanas previas, cuando las expectativas de una distensión entre Washington y Teherán habían impulsado una baja de las cotizaciones.
El nuevo salto en los precios se produjo después de que el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmara ataques contra objetivos militares iraníes, incluidos sistemas de defensa, radares e infraestructura vinculada con misiles. Según Washington, la operación tuvo como objetivo reducir la capacidad de Irán para amenazar la navegación comercial en el estrecho de Ormuz.
En respuesta, la Guardia Revolucionaria iraní aseguró haber lanzado ataques contra instalaciones militares estadounidenses en Bahréin, Kuwait, Jordania y Omán, mientras las autoridades iraníes reiteraron sus advertencias sobre un eventual cierre del estrecho si continúa la ofensiva estadounidense. La posibilidad de una interrupción parcial del tránsito marítimo volvió a convertirse en el principal factor de presión sobre el mercado energético.
El estrecho de Ormuz concentra una parte significativa de las exportaciones mundiales de petróleo y gas natural licuado. Cualquier alteración en su funcionamiento suele traducirse en fuertes movimientos de los precios internacionales debido al riesgo de desabastecimiento y al incremento de los costos logísticos para las compañías energéticas.
La incertidumbre también impactó sobre los mercados financieros. Los principales índices bursátiles de Asia cerraron la jornada con mayoría de bajas, mientras que los futuros de Wall Street operaban en terreno negativo antes de la apertura. Entre las empresas más afectadas figuraron grandes tecnológicas y fabricantes de semiconductores como Samsung Electronics y SK Hynix, que registraron caídas junto con el resto del mercado.
Analistas del sector energético advirtieron que la evolución del precio del crudo dependerá de la intensidad del conflicto en Medio Oriente y de la posibilidad de que se mantenga abierto el estrecho de Ormuz. Mientras persista la incertidumbre geopolítica, el mercado continuará incorporando una prima de riesgo en las cotizaciones del petróleo.
