La defensa del adolescente de San Cristóbal: no hubo bullying, sí una crisis psiquiátrica profunda

Por Alejo Pombo
La abogada Macarena Oroño, defensora de la familia del adolescente de 15 años que mató a Ian Cabrera en la Escuela N°40 de San Cristóbal, reveló detalles sobre el estado mental del menor y las motivaciones detrás del ataque. Según lo transmitido por el propio joven a su equipo legal, «sentía que no encajaba y quería matarse desde hacía muchos años», en el marco de un proceso depresivo profundo y una situación familiar compleja.
Al ser consultado por sus abogados sobre los motivos del ataque, el adolescente no pudo dar una respuesta clara: «Sintió vergüenza de hablar frente a la madre», explicó Oroño. La defensora descartó que hubiera una víctima específica o una motivación dirigida: «No fue un ataque hacia una persona. Fue algo más relacionado a algún tipo de reacción psiquiátrica, psicológica». La hipótesis de un suicidio provocado —modalidad estudiada en otros países— no fue descartada por la defensa.
Oroño también desmintió la existencia de bullying. Según la información recabada, un video que circuló en redes muestra una broma entre compañeros y no evidencia situaciones de acoso. «Los padres y el propio menor coincidieron en que no fue víctima de bullying», aclaró. La defensa confirmó antecedentes de autolesiones y tratamiento psicológico previo, pero subrayó que nunca hubo señales de violencia hacia terceros.
En cuanto a la situación legal, el menor es inimputable por aplicación de la ley anterior. Sin embargo, la abogada anticipó que lo más probable es que sea institucionalizado en un régimen cerrado o semiabierto. «Con estos antecedentes difícilmente pueda quedar en libertad», sostuvo.
