La crisis de Ueno Bank llegó a Buenos Aires y afecta a casi mil trabajadores
La intervención de Ueno Bank en Paraguay impactó en la filial argentina de ITTI, que opera mediante Kaitel SRL. Casi mil trabajadores denunciaron salarios impagos y suspensiones por 30 días sin remuneración. La empresa reconoció que busca fondos para afrontar las obligaciones pendientes.

La crisis financiera de Ueno Bank en Paraguay tuvo consecuencias directas en la Argentina y dejó a casi mil trabajadores de la tecnológica ITTI en una situación de incertidumbre laboral. La empresa, que opera en el país a través de Kaitel SRL, suspendió a parte de su personal por 30 días sin goce de sueldo y reconoció dificultades para pagar los salarios de octubre.
El conflicto afecta a las oficinas ubicadas en el piso 12 del edificio de La Pampa 1445, en el barrio porteño de Belgrano, donde trabajan más de 900 personas. La compañía forma parte del Grupo Vázquez, conglomerado empresarial vinculado a la entidad financiera paraguaya intervenida por el Banco Central de ese país.
» No nos están dando explicaciones y la gente de recursos humanos tampoco está dando la cara», relató Jorge Martín, uno de los trabajadores afectados, en declaraciones a la agencia Noticias Argentinas.
Según explicó, el esquema salarial combinaba una parte del sueldo en pesos, depositada en la Argentina por Kaitel SRL, y un complemento en dólares que se pagaba mediante plataformas internacionales como Deel. La interrupción de los mecanismos financieros del grupo afectó ambos circuitos de pago.
Suspensiones por 30 días y salarios pendientes
La comunicación de la empresa llegó mediante correos electrónicos enviados al personal. En algunos casos, notificó suspensiones sin goce de haberes entre el 5 de noviembre y el 4 de diciembre de 2026, inclusive, bajo el argumento de una situación de fuerza mayor.
Otros empleados recibieron instrucciones para continuar trabajando de manera remota. En esos mensajes, la compañía reconoció que estaba realizando gestiones para conseguir los recursos económicos necesarios para pagar los salarios correspondientes a octubre.
Hasta el momento, no informó cuántos trabajadores quedaron alcanzados por las suspensiones ni estableció una fecha concreta para cancelar los haberes adeudados.
Martín cuestionó la modalidad de comunicación y la falta de explicaciones sobre el futuro de la empresa. «Quedó todo cortado, no cobramos el sueldo de este mes, nos mandaron un mail totalmente irregular porque no hubo una comunicación fehaciente por carta documento de suspensión de actividades. Fue solo un mail que dice que algunos estamos suspendidos y otros no», sostuvo.
La crisis financiera que cruzó la frontera
La situación se desencadenó tras la intervención de Ueno Bank, dispuesta por el Banco Central del Paraguay el 3 de noviembre. La medida respondió a la crisis de la entidad y afectó los mecanismos de financiamiento de las empresas vinculadas al Grupo Vázquez.
ITTI presta servicios tecnológicos a distintas compañías del conglomerado y tiene operaciones tanto en Paraguay como en la Argentina. Su estructura local, a través de Kaitel, reúne a más de 900 trabajadores.
El episodio también provocó una fuerte crisis política en Paraguay. El presidente Santiago Peña quedó bajo presión y anunció su renuncia, aunque el Congreso no aceptó el planteo y la situación institucional continuó abierta.
Mientras tanto, en Buenos Aires, los empleados afectados esperan respuestas sobre la continuidad de sus puestos de trabajo y el cobro de los salarios pendientes. La principal preocupación es cómo afrontarán las próximas semanas quienes quedaron suspendidos sin ingresos y quienes deben continuar trabajando sin certezas sobre sus remuneraciones.
