20 julio, 2024

El milagro de Orlando, un nene que superó sus fobias en una escuela generativa

Orlando Guillermo Saá es un nene de 14 años que tenía enormes inconvenientes para relacionarse con sus pares y una difícil relación con la comida, como resultado de un accidente casero, que detonó una serie de fobias que hoy gracias a la escuela generativa «Corazón Victoria» pudo superar.

Orlando Guillermo Saá es un nene de 14 años que tenía enormes inconvenientes para relacionarse con sus pares y una difícil relación con la comida, como resultado de un accidente casero, que detonó una serie de fobias que hoy gracias a la escuela generativa «Corazón Victoria» pudo superar.

Su mamá, Ivonne Irusta, relató cómo de un simple hecho, se detonó un problema que parecía no tener salida. «Por un accidente casero que tuvo en el 2012, cuando se atragantó con la comida, se transformó directamente en una fobia, y que cada vez fue avanzando mucho más, tal es así que sufría ataques de pánico dentro de la escuela o en cualquier parte. No podía comunicarse con sus pares y sinceramente si bien los otros establecimientos intentaron ayudarme, no lograron llegar a él», reveló la mujer en una entrevista a Canal 13.

Y añadió: «Es difícil inclusive tratar acá en San Luis, cuando un chico tiene una fobia alimenticia. Tratan la bulimia, la anorexia, pero de chicos más grandes. Él cuando comenzó tenía diez años, y fue muy difícil con los psicólogos, docentes, saber contenerlo».

«Yo conocí esta escuela a través del diario, que era mi última esperanza, sinceramente era mi última esperanza, porque él estuvo internado, asistido por todo un equipo interdisciplinario médico que tuviera a mi alcance. Así también el cuerpo de psicólogos. La solución que me daban era llevarlo a Mendoza, a internación», dijo Ivonne.

De repente apareció esta escuela que les llamó la atención. Y una vez que ingresó la magia pareció suceder. «En su primer día lo acompañé yo. Al segundo día, lo que me llamó la atención es que no sonó mi teléfono. Por lo general cuando lo llevaba a la escuela, al rato me llegaba un mensaje ‘mamá vení a buscarme’ o me llamaban los docentes ‘señora, su hijo se siente descompuesto, tiene que venir a retirarlo'».

Pero en esta oportunidad, el cambio comenzó a asomar en el horizonte. «Cuando lo fui a buscar, aparte de que mi celular no sonó, él estaba contento, re contento. Lo primero que contó fue que cuando se sintió nervioso, se sentó en una de las sillas que tenía pedales. ‘Empecé a pedalear y se me pasó’, me dijo. Y de ahí comenzaron todos estos cambios».

Cuando la mamá conoció la escuela, advirtió que la misma tenía orientación en deporte y se sintió con expectativas al respecto. «Yo dije, mi hijo no camina, no corre, no hace absolutamente nada, cómo van a hacer deporte. Él no va a hacer deportes, en todas las demás escuelas siempre presenté certificados, porque él no podía hacer actividad física, dado que se agitaba, le daba taquicardia, se llenaba de mucosidades. Hoy por hoy es un fanático del deporte, en tan poco tiempo.»

Además, Ivonne cuenta que incluso cambió su alimentación. Antes tomaba solo leche y alguna galleta triturada. Hoy él mismo le pide otras cosas como puré o frutas enteras. Lo que resta es que comience a ingerir carnes, pero todo parece evolucionar hasta ese punto.

«Mi hijo ahora vuelve contento, feliz a hacer los deberes, como cualquier chico».

«De tener un hijo que vivía en el ostracismo, totalmente encerrado, sin comunicarse con sus pares, encerrado en su habitación, con la computadora, con su gato, a lo que es hoy mi hijo, estoy sumamente agradecida, porque es un cambio que no logró nada ni nadie.

«No sabría cómo explicarlo, es un cambio y un milagro,» aseveró la mamá de Orlando.

¿Qué papel tuvo la escuela generativa?

La escuela generativa tiene un objetivo totalmente diferente a una escuela tradicional, porque si bien se focaliza en la enseñanza, en ese proceso, la idea es que el niño sea libre, autónomo y responsable de su propio aprendizaje.

Los docentes acompañan, no son agentes que solo transmiten contenidos. Se trata un determinado tema, dándole al alumno las herramientas para que él investigue. Tiene la absoluta libertad y autonomía de hacerlo de la forma que él quiera.

Desde la escuela Corazón Victoria, destacaron este caso, manifestando una gran satisfacción por el enorme cambio de Orlando.

«Nosotros hacemos mucho enfoque en el tema de la inteligencia emocional, es decir, esta habilidad de conocer y manejar nuestros propios sentimientos y al mismo tiempo interpretar los sentimientos de los demás», dijo una docente de Corazón Victoria.

«Esa ha sido la base del cambio de Orlando y de otros chicos con otros problemas. Hay que tener en cuenta que el estudiantes, es un sujeto, que está atravesado por un sinfín de circunstancias y eso es un punto a tener en cuenta para llevar adelante el proceso de aprendizaje», aseguró.