El Gobierno de Colombia y las FARC anunciaron hoy formalmente un acuerdo para el cese el fuego bilateral y definitivo, cuyos detalles se darán a conocer mañana en La Habana en un acto que encabezarán el presidente Juan Manuel Santos, su par local, Raúl Castro, y los mandatarios de los países garantes y acompañantes del proceso, paso previo a la firma del entendimiento definitivo para el conflicto de más de 50 años.

las-farc

«Las delegaciones del Gobierno Nacional y las FARC-EP informamos a la opinión publica que hemos llegado con éxito al acuerdo para el cese el fuego y de hostilidades bilateral y definitivo», indicaron los negociadores colombianos en un comunicado conjunto leído en la capital cubana.

Las partes también lograron consensuar aspectos fundamentales para el fin del conflicto como la dejación de armas por parte de la guerrilla, garantías de seguridad, la lucha contra el paramilitarismo y la persecución de las «conductas criminales que amenacen la implementación de los acuerdos y a la construcción de la paz».

El contenido del acuerdo se dará a conocer oficialmente mañana en La Habana en un evento de alto nivel encabezado por Santos; el líder máximo de las FARC, Rodrigo Londoño Echeverri, alias Timochenko; el presidente Castro, y el canciller de Noruega, Borge Brende, en representación de los dos países garantes del proceso de paz colombiano.

Por los países acompañantes de las negociaciones viajarán la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, y su par de Venezuela, Nicolás Maduro, y como invitado estará en el complejo de El Laguito el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, acompañado por los titulares del Consejo de Seguridad y de la Asamblea General de Naciones Unidas.

El acuerdo anunciado hoy incluye la lucha contra las organizaciones criminales que «hayan sido denominadas como sucesoras del paramilitarismo y sus redes de apoyo, y la persecución de las conductas criminales que amenacen la implementación de los acuerdos y la construcción de la paz».

Las FARC declararon un alto el fuego unilateral hace 11 meses, lo que redujo notablemente la intensidad del conflicto armado. El Gobierno se había negado hasta ahora a cesar la ofensiva terrestre contra el grupo guerrillero, aunque suspendió los bombardeos aéreos.

El lunes, Santos había manifestado su confianza en que el proceso de paz finalizase exitosamente en un mes, y hasta especuló con el 20 de julio como día para la firma del entendimiento final, en coincidencia con el Día de la Independencia nacional.

Hasta acá, desde noviembre del 2012, cuando comenzaron las conversaciones, se habían alcanzado acuerdos en materia de desarrollo agrario, participación política de la guerrilla, lucha conjunta contra el narcotráfico, atención a las víctimas del conflicto y aplicación de un sistema de justicia transicional.