El fin de la tregua en Medio Oriente golpeó a las bolsas y elevó el crudo
La ruptura del alto al fuego entre Estados Unidos e Irán volvió a sacudir a los mercados internacionales. El petróleo superó momentáneamente los 80 dólares por barril y las principales bolsas de Europa y Asia cerraron con fuertes caídas en medio del aumento de la tensión geopolítica.

Los mercados financieros internacionales cerraron con fuertes movimientos este miércoles luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara el fin del alto al fuego con Irán. La renovada tensión en Medio Oriente impulsó una suba superior al 5% en el precio del petróleo y provocó caídas en las principales bolsas de Europa y Asia.
La reacción de los inversores se produjo tras las declaraciones de Trump, quien afirmó que la tregua con Teherán «ha terminado» y confirmó nuevos ataques contra objetivos militares iraníes. Aunque aseguró que continuarán los contactos diplomáticos, consideró que las negociaciones con el régimen iraní «son una pérdida de tiempo».
En ese contexto, el barril de petróleo Brent, referencia para Europa, llegó a superar los 80 dólares durante la jornada y finalmente cerró en 79,19 dólares, con un avance del 5,21%. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, finalizó en 74,72 dólares, con una suba del 4,28%.
La escalada militar se intensificó tras nuevos ataques cruzados entre ambos países. Según trascendió, Estados Unidos lanzó ofensivas contra decenas de objetivos estratégicos en territorio iraní luego de que Teherán respondiera con acciones dirigidas contra embarcaciones que transitaban por el estrecho de Ormuz, una vía clave para el transporte mundial de petróleo.
La incertidumbre también golpeó a los mercados bursátiles. En Europa, la Bolsa de París cayó 2,18%, Fráncfort retrocedió 1,69%, Londres perdió 1,66%, mientras que el índice Euro Stoxx 50 descendió 1,82%. En España, el Ibex 35 registró una baja del 2,73%.
En Asia también predominaron las pérdidas. La Bolsa de Tokio cedió 2,11% y el mercado de Seúl encabezó las caídas con un retroceso del 5,35%, reflejando la preocupación de los inversores por una posible profundización del conflicto y su impacto sobre la economía mundial.
Analistas financieros señalaron que una prolongación de las hostilidades podría mantener la presión alcista sobre los precios de la energía, incrementar la volatilidad de los mercados y afectar las perspectivas de crecimiento global, especialmente si se producen nuevas interrupciones en el suministro de crudo a través del estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más importantes del mundo.
