El dolor de la familia de Agostina tras confirmar el crimen

La familia de Agostina Vega atraviesa horas de profundo dolor tras la confirmación del hallazgo del cuerpo de la adolescente de 14 años en un descampado de la ciudad de Córdoba. Mientras avanza la investigación, Miguel Heredia, abuelo de la víctima, reveló que la madre de la joven debió ser sedada luego de recibir la noticia.
“Ya le dimos la noticia, la tuvieron que sedar”, expresó el hombre al referirse a Melisa Heredia, quien permanece internada bajo asistencia médica. Según explicó, la mujer atraviesa un delicado cuadro de salud, agravado por días de angustia, escasa alimentación y deshidratación.
El hallazgo de los restos de Agostina se produjo el sábado en un predio de barrio Ampliación Ferreyra, en el sur de la capital cordobesa, una semana después de su desaparición. La adolescente había sido vista por última vez el 23 de mayo, cuando se dirigió a una vivienda vinculada a Claudio Barrelier, el único detenido y principal sospechoso de la causa.
Miguel relató que la familia enfrentó uno de los momentos más difíciles al comunicarle a su hija el desenlace de la búsqueda. “No sé cómo decirle a mi hija que la mataron”, había manifestado horas antes de informarle oficialmente sobre el hallazgo.
En medio de la conmoción, el abuelo insistió en que la investigación debe profundizarse y sostuvo que existen elementos que le hacen pensar que pudo haber más personas involucradas en el crimen. “No voy a parar hasta que esté el último responsable preso. Estoy convencido de que hay más gente implicada”, afirmó.
Sus declaraciones coinciden con una de las hipótesis que también fue planteada por otros integrantes de la familia, mientras la fiscalía continúa recolectando pruebas para reconstruir los movimientos de la víctima y del principal acusado durante los días previos al hallazgo.
El abuelo también apuntó contra Claudio Barrelier, detenido por el caso y señalado por los investigadores como la última persona que tuvo contacto con Agostina. “Quiero que todos los responsables se pudran en la cárcel. Lo que le hicieron a mi nieta no tiene perdón”, sostuvo.
A pesar del impacto emocional, Miguel aseguró que intentará mantenerse fuerte para acompañar a su familia durante el proceso judicial. “Estoy quebrado, pero no roto”, afirmó, al tiempo que agradeció las muestras de apoyo recibidas por vecinos, amigos y personas de distintos puntos del país.
La causa continúa bajo investigación mientras se esperan avances periciales y nuevas medidas judiciales para esclarecer las circunstancias del crimen que conmociona a Córdoba y al resto del país.
