Diputados frenó el proyecto de endeudamiento familiar y volvió a comisiones
Diputados devolvió a comisiones el proyecto sobre endeudamiento familiar tras una votación ajustada y más de 15 horas de sesión. El oficialismo no reunió los apoyos para avanzar con su propuesta, mientras la oposición reclamaba medidas de refinanciación, límites a las tasas de interés y alivio para los hogares morosos. El expediente volvió sin fecha definida para su tratamiento.

La Cámara de Diputados devolvió a comisiones el proyecto de Endeudamiento Familiar durante la madrugada del jueves 22 de octubre, tras una sesión de más de 15 horas. La moción impulsada por La Libertad Avanza (LLA) obtuvo 121 votos afirmativos, 117 negativos y cinco abstenciones, luego de que el oficialismo advirtiera que no contaba con los apoyos necesarios para aprobar su propio dictamen.
La iniciativa regresará a las comisiones de Finanzas y de Defensa del Consumidor, del Usuario y de la Competencia, sin una fecha definida para retomar su tratamiento. La decisión generó fuertes cuestionamientos de la oposición, que advirtió sobre el riesgo de que el debate quede postergado indefinidamente.
La moción fue presentada por Silvana Giudici, secretaria parlamentaria del bloque oficialista. La respaldaron LLA, el PRO, la UCR y otros sectores aliados, mientras que Unión por la Patria, parte de Provincias Unidas, el Frente de Izquierda y la Coalición Cívica votaron en contra.
Las cinco abstenciones de diputados cordobeses de Provincias Unidas, vinculados al gobernador Martín Llaryora, resultaron determinantes para el resultado. La postura de ese grupo volvió a generar cuestionamientos en la oposición, que buscaba avanzar con una propuesta alternativa para aliviar las deudas de los hogares.
El presidente del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, sostuvo que existía una mayoría contraria al dictamen oficialista y reclamó abrir una instancia de negociación para tratar las distintas propuestas. Durante la votación, varios legisladores opositores denunciaron que la moción no fijaba un plazo para retomar el debate. Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica, cuestionó con dureza la decisión.
Dos propuestas con enfoques diferentes
El dictamen de mayoría, impulsado por el oficialismo junto con el PRO y la UCR, priorizaba la educación financiera, la transparencia crediticia y la prevención de fraudes digitales. La propuesta buscaba mejorar la información disponible para los consumidores antes de contratar préstamos, pero no contemplaba topes a las tasas de interés ni un régimen obligatorio de refinanciación de deudas.
En cambio, el dictamen de minoría, respaldado por Unión por la Patria, Provincias Unidas y la Coalición Cívica, proponía declarar la emergencia por sobreendeudamiento durante 180 días. Entre sus medidas incluía planes de refinanciación de al menos 12 cuotas para quienes acumularan más de 60 días de mora, límites a las tasas de interés, condonación de punitorios y cuotas que no superaran el 30% de los ingresos.
Durante el debate, legisladores opositores advirtieron sobre las dificultades que enfrentan los hogares para cumplir con sus compromisos financieros, en un contexto de pérdida de poder adquisitivo y aumento de los gastos fijos. También se mencionó el crecimiento de la morosidad como uno de los principales argumentos para impulsar medidas de alivio.
Desde el PRO, en cambio, plantearon reparos a la propuesta opositora y alertaron que establecer límites a las tasas y obligaciones de refinanciación podría restringir el acceso al crédito y afectar la competencia entre entidades financieras.
La falta de acuerdos impidió que la Cámara avanzara con alguno de los dictámenes. Con el regreso del expediente a comisiones, la discusión sobre posibles mecanismos de asistencia a las familias endeudadas quedó pendiente de una nueva negociación parlamentaria.
