Crimen de Aralí Vivas: prisión perpetua para los tres acusados
La Cámara del Crimen de San Francisco condenó a prisión perpetua a Rocío Milagros Rauch, madre de Aralí Vivas, a Ezequiel Simeone y a Cristian Varela por el abuso sexual y asesinato de la niña de ocho años en Brinkmann. La sentencia se dictó con jurados populares y generó fuertes reacciones en la sala.

La Cámara del Crimen de San Francisco condenó este jueves a prisión perpetua a los tres acusados por el abuso sexual y asesinato de Aralí Vivas, la niña de 8 años que murió en noviembre de 2024 en Brinkmann, Córdoba. La sentencia recayó sobre su madre, Rocío Milagros Rauch; la pareja de ella, Ezequiel Simeone; y Cristian Varela, amigo de este último.
El veredicto se conoció tras un juicio con jurados populares que comenzó el 22 de septiembre y se desarrolló a puertas cerradas. Simeone y Varela fueron condenados por unanimidad por homicidio criminis causa y abuso sexual agravado por la edad de la víctima. En el caso de Rauch, la pena máxima se impuso por mayoría, al considerarla partícipe necesaria del crimen.
A Simeone también se le atribuyó el delito de incendio. Los tres habían llegado al debate acusados, además, por homicidio calificado por el vínculo y por mediar violencia de género.
Cómo se desarrolló el juicio
El tribunal estuvo integrado por los jueces Guillermo Rabino, Alejandro Acuña y Claudio Requena, junto con un jurado popular de ocho ciudadanos. Durante las audiencias declararon más de diez testigos.
La fiscal de Cámara, Consuelo Aliaga Díaz, había solicitado la prisión perpetua para los tres imputados, mientras que las defensas reclamaron sus absoluciones.
Varela fue el único de los acusados que declaró durante el debate. Según su versión, concurría a la vivienda de Rauch y Simeone para comprar drogas y negó haber participado tanto del crimen como de los abusos sexuales.
Los abogados defensores de Rauch, Luis Licera y Marcos Arnold, sostuvieron que la mujer no se encontraba en Brinkmann desde el día anterior al asesinato.
Cómo ocurrió el crimen de Aralí Vivas
El hecho ocurrió el 1 de noviembre de 2024, cuando se desató un incendio en la vivienda donde se encontraba la niña, en Brinkmann. Una vez controladas las llamas, los investigadores encontraron el cuerpo de Aralí.
De acuerdo con la investigación, la menor ya había fallecido cuando comenzó el fuego y presentaba lesiones compatibles con abuso sexual. Durante la instrucción, el fiscal Oscar Gieco informó que la niña había sufrido una “muerte traumática”. Los investigadores sostuvieron que Simeone habría provocado el incendio para intentar borrar evidencias del crimen.
La reacción de los acusados y de la familia
Antes de que se conociera el veredicto, Rauch se dirigió al padre de la niña, Ricardo Vivas, y le pidió que continuara buscando justicia. Sin embargo, cuando escuchó la condena a prisión perpetua, comenzó a gritar mientras era retirada de la sala.
En ese momento, lanzó insultos contra Simeone y lo responsabilizó por lo ocurrido. La escena se produjo al cierre de una audiencia que estuvo marcada por la expectativa de los familiares de la víctima.
La familia de Aralí había reclamado la pena máxima para los tres acusados. Tras conocerse la sentencia, Betiana Heredia, prima de Rauch, expresó: “Gracias que hubo justicia”. Otra allegada también reaccionó contra los condenados y reclamó que cumplan sus penas en prisión.
Los fundamentos del fallo serán leídos el 30 de octubre, instancia en la que se conocerán en detalle los argumentos de la decisión judicial.
