Conmoción en el Durand: denuncian fallas de seguridad tras una muerte
La muerte de un paciente internado con asistencia respiratoria mecánica en el Hospital Durand abrió una investigación judicial y administrativa. La presunta intervención de una paciente de salud mental desató denuncias por fallas de seguridad, falta de personal y problemas estructurales en áreas críticas del centro de salud.

La Justicia investiga la muerte de un hombre de 65 años internado en el Hospital Durand luego de que una paciente con padecimientos de salud mental ingresara al área de terapia intermedia y presuntamente le desconectara el respirador mecánico. El episodio ocurrió el pasado 22 de mayo y derivó en denuncias por fallas de seguridad, falta de personal y deficiencias estructurales dentro del centro de salud porteño.
La víctima, identificada como Juan Ignacio Sequeira, permanecía internada por una neumonía bilateral y se encontraba bajo asistencia respiratoria mecánica. Según la reconstrucción realizada por familiares, trabajadores del hospital y delegados gremiales, una paciente vinculada al área de salud mental recorrió varios sectores del establecimiento hasta llegar a la habitación donde estaba internado el hombre. Allí habría retirado el tubo de respiración asistida.
Cuando comenzaron a sonar las alarmas de los monitores, médicos y enfermeros ingresaron a la habitación y encontraron al paciente extubado. El personal realizó maniobras de reanimación, pero no logró revertir el cuadro y el hombre falleció.
Desde el Ministerio de Salud de la Ciudad confirmaron que el fallecimiento ocurrió en la terapia del hospital y señalaron que se iniciaron actuaciones sumariales para determinar las circunstancias del hecho. También reconocieron que en el mismo horario se detectó el ingreso de una persona ajena al equipo de salud en el sector donde estaba internado el paciente, aunque aclararon que la investigación continúa para establecer responsabilidades.
El caso generó fuertes cuestionamientos por parte de trabajadores y delegados de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), quienes denunciaron problemas de seguridad y falta de recursos humanos. Según explicaron, la terapia intermedia recibe pacientes de alta complejidad debido a la escasez de camas en terapia intensiva, lo que incrementa los riesgos operativos y asistenciales.
Héctor Ortiz, delegado de ATE y licenciado en enfermería, sostuvo que el episodio expuso falencias estructurales que vienen siendo denunciadas desde hace años. Entre los reclamos figuran la insuficiencia de personal de seguridad, la falta de controles de acceso y la escasez de enfermeros especializados para atender pacientes críticos.
La familia de Sequeira anunció que impulsará acciones legales para esclarecer lo ocurrido. En paralelo, la Junta Interna de ATE reclamó una investigación «inmediata, exhaustiva y transparente» que permita determinar las responsabilidades y adoptar medidas para evitar que un hecho similar vuelva a repetirse.
Mientras avanza la investigación judicial y administrativa, las autoridades buscan reconstruir cómo la paciente logró acceder a una zona crítica del hospital y cuáles fueron las fallas que permitieron el ingreso a un sector donde se encontraban personas bajo cuidados intensivos.
