Bazla renunció al cargo de secretario de Ética el mismo día que la Justicia lo imputó

Por Alejo Pombo
Fue el día más turbulento de la causa El Caburé desde que estalló el escándalo. Ricardo André Bazla, secretario de Ética Pública y Control de Gestión del gobierno de Claudio Poggi, primero fue imputado por el juez de Garantía Alfredo Cuello en Villa Mercedes y horas después presentó su renuncia al cargo. El gobernador la aceptó el mismo día.
Los delitos que le imputó la Justicia componen un listado que parece diseñado para definir lo opuesto a la ética pública: defraudación por administración fraudulenta, falsedad ideológica, utilización de instrumento público agravada por la condición del autor, estafa procesal, incumplimiento de los deberes de funcionario público, abuso de autoridad, peculado y hurto. Todo en el marco de la desaparición de una cosecha de maíz valuada en US$ 2,8 millones del campo El Caburé, un predio de 1.997 hectáreas que el Estado provincial expropiara en el sur provincial.
En la carta de renuncia, Bazla reconoció la situación judicial pero cargó las tintas sobre su lealtad al gobierno: «No quisiera que lo propio dañara la impecable gestión de gobierno que Ud. encabeza y menos aún, su lucha contra la corrupción». La frase, en el contexto de ocho cargos penales sobre el responsable de controlar la ética de la administración pública, difícilmente pase sin comentarios en la política puntana.
