Manchester United cayó 3-0 y Lisandro Martínez quedó bajo la lupa
El Manchester United perdió 3-0 ante Bournemouth en Old Trafford y acumula ocho partidos sin ganar. Lisandro Martínez ingresó en el complemento y quedó involucrado en la jugada del tercer gol. La derrota aumentó la presión sobre Michael Carrick y dejó al equipo cerca de la zona de descenso.

El Manchester United perdió 3-0 ante Bournemouth este domingo en Old Trafford, por la octava fecha de la Premier League, y profundizó su crisis futbolística. El argentino Lisandro Martínez ingresó en el segundo tiempo, cuando su equipo ya estaba dos goles abajo, y quedó involucrado en la jugada que terminó con el tercer tanto visitante.
Bournemouth abrió el marcador a los 38 minutos con un remate del brasileño Rayan, quien aprovechó una pelota parada para vencer al arquero Senne Lammens. Cinco minutos después, Marcus Tavernier amplió la ventaja tras un error del defensor Leny Yoro, que perdió el equilibrio y permitió que Adrien Truffert asistiera al goleador.
En el complemento, el equipo dirigido por Michael Carrick intentó descontar, pero mostró dificultades para generar situaciones claras. A los 71 minutos, Evanilson recibió un pase largo, superó la salida de Lammens y definió desde un ángulo cerrado para sellar el 3-0 definitivo.
Martínez entró a los 65 minutos en lugar de Ayden Heaven, con la intención de mejorar la respuesta defensiva del conjunto local. Sin embargo, no logró evitar el tercer gol en una acción que volvió a exponer los problemas de coordinación y las dificultades del United para controlar los ataques rivales.
Ocho partidos sin ganar y preocupación por el descenso
La derrota extendió a ocho encuentros la racha sin victorias del Manchester United en todas las competiciones, con cinco caídas durante ese período. En la Premier League, el equipo quedó en el puesto 16, apenas un punto por encima de la zona de descenso.
El resultado aumentó la presión sobre Carrick, cuestionado por el rendimiento colectivo y las decisiones tácticas. Días antes, el United había perdido 4-1 frente al Como, en otro partido que dejó dudas sobre el funcionamiento del equipo.
La situación también quedó atravesada por la decisión de dejar en el banco al capitán Bruno Fernandes, quien no ingresó durante el encuentro. El portugués había expresado críticas a algunas decisiones tácticas del entrenador, en un contexto de creciente tensión interna.
El Manchester United tendrá una nueva oportunidad para intentar revertir su presente el próximo sábado, cuando visite al Chelsea por la Premier League. El equipo necesita sumar puntos y recuperar confianza para alejarse de los últimos puestos de la tabla.
