El dato inesperado que surgió en la sucesión del Indio
La sucesión del Indio Solari comenzó en los tribunales de Morón por iniciativa de su hijo Bruno. El expediente fue registrado como “ab intestato” y deberá definir el destino de sus bienes, marcas, derechos sobre su obra y procesos judiciales pendientes.

La sucesión de Carlos Alberto “Indio” Solari comenzó formalmente en los tribunales de Morón, luego de que su hijo Bruno Solari iniciara el trámite el 27 de agosto. El expediente quedó radicado en el Juzgado Civil N°10, a cargo de la jueza Graciela Laura Barbieri.
El documento enviado al Registro de Juicios Universales de la Suprema Corte bonaerense contiene dos particularidades. Por un lado, el músico figura como “divorciado en primeras nupcias”, con una cónyuge cuyo nombre aparece como desconocido, pese a su prolongado vínculo público con Virginia Mones Ruiz, madre de Bruno.
El otro dato está relacionado con la modalidad del trámite. La sucesión fue registrada como “ab intestato”, una expresión que indica que al momento de iniciar el expediente no se había presentado un testamento. Esto no significa que Solari necesariamente haya muerto sin dejar uno, ya que podría incorporarse posteriormente y modificar la carátula del proceso.
La sucesión tendrá relevancia por el patrimonio y los derechos vinculados con la obra del músico. Entre los activos aparecen su casa de Parque Leloir, derechos sobre sus libros y canciones, además de distintas marcas relacionadas con su actividad artística.
También están involucrados los derechos vinculados con Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, administrados a través de Erks S.A., sociedad que Solari integraba junto con Skay Beilinson y Carmen “La Negra Poli” Castro.
Los registros del Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) muestran, además, movimientos vinculados con Bruno. En agosto de 2025, Solari le cedió el 100% de la marca Luzbola, correspondiente a su estudio de grabación.
Después de la muerte del músico, el 27 de julio de 2026, Bruno inició un trámite para que la marca “Indio y los Fundamentalistas del Aire Acondicionado” pasara a su nombre en carácter de heredero.
La sucesión también deberá contemplar los procesos judiciales que permanecían abiertos contra Solari. Según los registros citados, el músico enfrentaba al menos cinco demandas por daños y perjuicios en el fuero civil porteño, algunas relacionadas con personas vinculadas a los comienzos de Los Redonditos y con damnificados por el recital de Olavarría de 2017, donde murieron dos personas.
El expediente deberá determinar ahora quiénes son los herederos y cómo se administrarán los bienes, marcas, derechos de autor y demás activos que integran el patrimonio del artista.
