Leopoldo Luque declaró por décima vez y cuestionó a los peritos: “Construyen una imagen mía que no es”
Leopoldo Luque volvió a declarar por décima vez en el juicio por la muerte de Diego Maradona y cuestionó duramente las conclusiones de la junta médica. El neurocirujano sostuvo que los peritos describieron un paciente distinto al que su equipo atendió en vida y defendió las decisiones tomadas tras la operación. Además, aseguró que nunca imaginó el desenlace que tuvo el exfutbolista.

Juicio por la muerte de Maradona: Luque volvió a declarar y cuestionó a la junta médica
Leopoldo Luque volvió a declarar este jueves en el juicio oral por la muerte de Diego Armando Maradona. Por décima vez desde el inicio del proceso, el neurocirujano habló ante el Tribunal Oral en lo Criminal de San Isidro y centró buena parte de su exposición en cuestionar las conclusiones de la junta médica que analizó el fallecimiento del exfutbolista.
Luque, uno de los principales acusados en la causa, sostuvo que los peritos construyeron una descripción de Maradona que, según su versión, no se correspondía con el paciente que él y su equipo habían atendido mientras estaba con vida.
“Construyen una imagen mía que no es”, afirmó durante la audiencia.
En ese sentido, cuestionó lo que consideró una mirada de los peritos alejada de la práctica médica cotidiana. “Hay un paciente después de la muerte y pareciera haber otro en vida”, planteó. Y agregó: “El paciente que describen en la junta médica no es el paciente que nosotros teníamos”.
Durante su exposición, Luque también hizo referencia a la gravedad que la junta médica atribuyó al estado de Maradona. Consultado por su abogado, Francisco Oneto, sostuvo: “El paciente que todos escuchamos acá es un paciente que, si me dice que le duele el dedo del pie, voy corriendo a verlo. La junta describe un paciente gravísimo, pero nadie lo vio así”.
El neurocirujano también cuestionó el peso que tuvieron sus conversaciones privadas incorporadas al expediente. “Hay como cien mil chats míos que pueden armar la historia que quieren. Repiten cuatro o cinco mensajes constantemente”, afirmó.
Otro de los puntos abordados durante la declaración fue la internación posterior a la operación por el hematoma subdural que había sufrido Maradona. Luque sostuvo que su intención era que el exfutbolista permaneciera internado en la Clínica Olivos para mantenerlo controlado y alejado del consumo de alcohol.
“La clínica quería que se fuera de alta”, aseguró.
Según su relato, los controles posteriores mostraban a Maradona estable y con estudios que, a su entender, no advertían el desenlace que finalmente ocurrió. “Jamás imaginé el final que tuvo, ni se me cruzó por la cabeza”, afirmó.
Luque también buscó dejar en claro que su relación con Maradona excedía, según su propia versión, el vínculo estrictamente profesional. “Yo lo quería infinitamente. Estar cerca de Diego era hermoso”, expresó.
Al referirse a la personalidad del exfutbolista, sostuvo que tenía un carácter muy fuerte y que podía enfrentarse a cualquier persona, algo que, según explicó, dificultaba su atención como paciente. “Plantó al Papa, imagínense”, señaló.
Sobre el final de su exposición, Luque sostuvo que ninguno de los profesionales involucrados en la atención de Maradona actuó con una intención perjudicial. “Todos los que estamos acá, en este lamentable momento, ninguno tuvo mala intención. Todos hicimos lo mejor que se pudo”, afirmó.
La audiencia de este jueves debía marcar el comienzo de la etapa de testigos propuestos por las defensas. Sin embargo, el perito de parte Antonio José Maya solicitó volver a leer su informe antes de declarar y su citación fue trasladada para otra jornada.
El martes habían concluido la producción de prueba de las querellas y la Fiscalía los integrantes de la junta médica interdisciplinaria José Luis Covelli y Ramiro Larrea. Ambos habían cuestionado el accionar de los profesionales imputados y lo calificaron como “inadecuado, deficiente y temerario”.
En el juicio están acusados Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, Nancy Forlini, el psicólogo Carlos Díaz, el médico Pedro Di Spagna, el coordinador de enfermeros Mariano Perroni y el enfermero Ricardo Almirón. Todos enfrentan cargos por homicidio simple con dolo eventual por la muerte de Maradona, ocurrida el 25 de noviembre de 2020.
El proceso deberá determinar, a partir de las pruebas y testimonios incorporados, qué responsabilidad tuvo cada uno de los profesionales que participaron de la atención del exfutbolista en los días previos a su fallecimiento.
