Súper RIGI: el Gobierno cedió ante aliados y busca destrabar el proyecto en el Senado
La Libertad Avanza buscará este miércoles dictamen para tratar el Súper RIGI en el Senado el 10 de septiembre. El oficialismo aceptó cambios reclamados por aliados sobre proveedores nacionales y el abastecimiento energético de grandes centros de datos de inteligencia artificial.

La Libertad Avanza buscará este miércoles obtener dictamen en el Senado sobre el proyecto conocido como Súper RIGI, luego de aceptar una serie de modificaciones reclamadas por la UCR, el PRO y bloques provinciales. El objetivo del oficialismo es habilitar su tratamiento en el recinto durante la sesión prevista para el próximo 10 de septiembre.
El plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Economía e Inversiones y Legislación General fue convocado para las 13. La negociación se concentró en dos de los puntos que mayor resistencia habían generado entre los bloques aliados: la participación de proveedores nacionales y el abastecimiento energético de los grandes proyectos tecnológicos.
Uno de los cambios apunta a precisar el alcance de la obligación de contratar proveedores locales. Los sectores aliados impulsan que el piso del 20% destinado a esas compras se aplique específicamente a bienes producidos en el país, una propuesta que también había sido planteada por la Unión Industrial Argentina.
El otro punto está vinculado con el consumo energético de los grandes centros de datos y emprendimientos asociados a la inteligencia artificial. Los gobernadores reclaman que los proyectos electrointensivos desarrollen sistemas de generación propia para evitar que su demanda impacte sobre las redes provinciales y afecte el abastecimiento de hogares y empresas.
El Súper RIGI es una de las principales apuestas del Gobierno nacional para atraer inversiones de gran escala, especialmente en sectores tecnológicos y minerales críticos. El régimen prevé beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios para proyectos superiores a los USD 1.000 millones, con estabilidad por un plazo de alrededor de 30 años y una alícuota del 15% en el impuesto a las Ganancias.
La aceptación de modificaciones representa un cambio en la estrategia inicial del Ejecutivo, que buscaba aprobar el proyecto sin retoques para evitar su regreso a Diputados. Si el Senado introduce cambios al texto, la Cámara baja deberá volver a intervenir para definir si los acepta.
En paralelo, distintos bloques trabajan en propuestas alternativas. La UCR, por ejemplo, impulsa un régimen de incentivos destinado a inversiones de pymes, con proyectos desde los USD 12 millones.
La discusión de este miércoles será clave para determinar si el oficialismo consigue los acuerdos necesarios para avanzar con el Súper RIGI y llevar el proyecto al recinto la próxima semana.
