Los senadores cobrarán más de $13 millones desde enero: cuánto suben sus dietas
Las dietas de los senadores nacionales subirán 6,96% acumulado entre septiembre y diciembre por el mecanismo que las vincula con los salarios de los empleados del Congreso. El aumento llevará el ingreso bruto mensual a unos $13,1 millones y no incluye el bono otorgado a los trabajadores legislativos.

Los senadores nacionales tendrán una nueva recomposición de sus dietas y pasarán a cobrar más de $13,1 millones brutos mensuales cuando se complete en diciembre el nuevo acuerdo salarial firmado entre los gremios legislativos y las autoridades del Congreso. El incremento acumulado será del 6,96%, distribuido en cuatro tramos entre septiembre y diciembre.
El esquema establece aumentos del 1,9% en septiembre, 1,8% en octubre, 1,6% en noviembre y 1,5% en diciembre. Al aplicarse sobre las dietas de los legisladores, el valor bruto mensual llegará a aproximadamente $13.115.760, frente a los $12.260.000 actuales.
La particularidad es que el incremento de los senadores está vinculado a la paritaria del personal legislativo. El mecanismo surgió de la decisión adoptada por ambas cámaras en 2024 de enganchar las dietas de los legisladores a los salarios de los trabajadores del Congreso.
La resolución estableció que los legisladores perciban 4.000 módulos por su función. El monto no está fijado como una cifra monetaria permanente, sino que se actualiza en función de los aumentos que reciben los empleados legislativos.
La dieta de cada senador se compone actualmente de 2.500 módulos por dieta, 1.000 módulos correspondientes a gastos de representación y 500 módulos por desarraigo. Con el último tramo del aumento, cada módulo alcanzará los $3.278,94.
De esa manera, el cálculo total de 4.000 módulos arroja un ingreso bruto de $13.115.760. El aumento representa unos $855.760 mensuales adicionales respecto del monto vigente de $12.260.000.
El nuevo acuerdo fue firmado este lunes por los gremios que representan al personal del Congreso y las autoridades administrativas de ambas cámaras. El entendimiento replica la pauta salarial acordada para los empleados estatales y, a diferencia de otros componentes de la negociación, no contempla el bono extraordinario.
El acta establece que las subas se otorgarán «en virtud de la responsabilidad política» y «en función de la disponibilidad en las partidas presupuestarias».
El acuerdo fue suscripto por los representantes de la Asociación del Personal Legislativo (APL), la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) y otros gremios que participan de las negociaciones salariales del Congreso. La reunión contó con la participación de los secretarios administrativos del Senado y de la Cámara de Diputados.
El sistema de actualización de las dietas generó controversia desde su aprobación en 2024. En aquel momento, los legisladores resolvieron modificar el mecanismo por el cual se determinaban sus ingresos y vincularlos directamente con los salarios del personal legislativo.
La medida también incorporó una decimotercera dieta, destinada a compensar el concepto equivalente al aguinaldo que reciben los trabajadores en relación de dependencia.
Con la nueva recomposición, el aumento acumulado durante este tramo será inferior al que habían recibido los empleados legislativos en otros períodos, pero tendrá un efecto directo sobre los ingresos de los senadores debido al mecanismo de vinculación.
El antecedente inmediato fue la paritaria anterior, que había establecido un aumento acumulado del 6,64% entre junio y agosto. Las dietas habían quedado congeladas durante parte de 2025 después de que las cámaras decidieran suspender incrementos previstos en julio y agosto de ese año, en medio de la polémica generada por el mecanismo de actualización.
La nueva suba tampoco será percibida de la misma manera por todos los senadores. El adicional por desarraigo, que forma parte de los 4.000 módulos, no corresponde a los legisladores que representan a la Ciudad de Buenos Aires.
Además, existe una situación particular con Alicia Kirchner, senadora por Santa Cruz, quien optó al asumir por percibir su jubilación como exgobernadora en lugar de cobrar la dieta correspondiente al cargo.
Frente al nuevo aumento, el bloque de La Libertad Avanza anunció que sus integrantes donarán el incremento a «entidades benéficas o instituciones públicas provinciales». El kirchnerismo, en cambio, resolvió aceptar los aumentos, mientras que otros bloques no anunciaron públicamente una decisión uniforme.
El mecanismo vuelve a poner bajo discusión el nivel de las dietas de los legisladores y la decisión de mantenerlas atadas a las paritarias del personal del Congreso. Aunque el aumento surge formalmente de un acuerdo salarial para los empleados legislativos y no de una votación específica para incrementar las dietas, el resultado es concreto: desde enero, los senadores tendrán un ingreso bruto mensual superior a $13 millones.
El monto informado es bruto y, por lo tanto, no representa necesariamente lo que cada legislador recibirá efectivamente en su cuenta bancaria, ya que sobre la dieta se aplican las retenciones y descuentos correspondientes.
