Ataque con drones de Ucrania dejó siete muertos en un centro logístico ruso
Ucrania atacó con drones un centro logístico de Wildberries en la región rusa de Tambov y provocó un incendio que dejó siete muertos y 25 heridos. Kiev aseguró que las instalaciones eran utilizadas para abastecer la producción militar rusa, mientras la guerra sigue escalando con ataques cada vez más profundos en ambos territorios.

Ucrania lanzó un ataque con drones contra un centro logístico de Wildberries, el mayor comercio electrónico de Rusia, ubicado en la ciudad de Kotovsk, en la región de Tambov. La ofensiva provocó un incendio de grandes dimensiones que dejó al menos siete trabajadores muertos y 25 heridos, en una de las acciones más significativas realizadas por Kiev sobre territorio ruso en las últimas semanas.
Las autoridades regionales confirmaron que las víctimas eran empleados del turno nocturno del depósito y que los heridos fueron trasladados a hospitales de Kotovsk y Tambov. El fuego consumió gran parte de las instalaciones y demandó un amplio operativo de bomberos, personal de emergencias y fuerzas de seguridad para controlar las llamas y asistir a los afectados.
El gobernador de Tambov, Yevgueni Pervyshov, informó que las defensas antiaéreas derribaron decenas de drones antes del impacto y sostuvo que, de haber alcanzado todos sus objetivos, el número de víctimas podría haber sido aún mayor.
Desde Kiev, el presidente Volodímir Zelenski defendió la operación y aseguró que los depósitos atacados eran utilizados para almacenar y distribuir componentes tecnológicos sancionados destinados a la fabricación de drones y sistemas de navegación empleados por las Fuerzas Armadas rusas. Según el mandatario ucraniano, los ataques estuvieron dirigidos contra infraestructura considerada estratégica para el esfuerzo militar del Kremlin.
La ofensiva no se limitó a Tambov. También se registraron ataques en la región de Moscú, donde otro centro logístico de Wildberries fue alcanzado, además de un depósito de combustible en Noginsk. En otras localidades, restos de drones provocaron incendios y daños materiales mientras las autoridades rusas activaban sus sistemas de defensa aérea.
El ataque se produjo pocos días después de una nueva ofensiva rusa sobre territorio ucraniano con misiles y drones, que dejó víctimas fatales y daños en Kiev y otras ciudades. En ese contexto, ambos países intensificaron los bombardeos de largo alcance contra infraestructura considerada clave para sostener el esfuerzo de guerra, en un conflicto que ya supera los cuatro años de combates y continúa mostrando una escalada tanto en territorio ucraniano como ruso.
