El papa León XIV bendijo la nueva torre de la Sagrada Familia

El papa León XIV encabezó este miércoles una multitudinaria celebración en la Basílica de la Sagrada Familia de Barcelona, donde bendijo oficialmente la Torre de Jesucristo, la estructura más alta del emblemático templo diseñado por Antoni Gaudí. La ceremonia marcó uno de los momentos centrales de su gira pastoral por España.
Miles de fieles participaron de la misa realizada en el histórico santuario catalán, cuya torre principal alcanza los 172,5 metros de altura y se convirtió en el nuevo símbolo arquitectónico de la ciudad. La inauguración representa un avance clave en las obras de la Sagrada Familia, iniciadas en 1882 y aún en construcción.
Durante la homilía, León XIV destacó el valor espiritual y cultural del templo y llamó a construir “puentes de encuentro y fraternidad” en un contexto internacional marcado por conflictos y divisiones.
La actividad en Barcelona llegó después de varios días de intensa agenda en España. El Vaticano confirmó además que el pontífice mantuvo el lunes un breve encuentro privado con el cantante puertorriqueño Bad Bunny en el estadio Santiago Bernabéu, antes de trasladarse desde Madrid hacia Cataluña.
Según informó la Santa Sede, el artista acudió acompañado por familiares y un pequeño grupo de allegados para saludar al Papa en una reunión reservada que se extendió durante pocos minutos.
La jornada del Sumo Pontífice había comenzado en el centro penitenciario Brians 1, ubicado en Sant Esteve Sesrovires, donde compartió un encuentro con unos 80 internos. Allí transmitió un mensaje centrado en la reinserción social, la dignidad humana y la esperanza.
Más tarde, León XIV visitó la Abadía de Montserrat, uno de los principales centros religiosos de Cataluña y lugar donde se celebran los mil años de la histórica comunidad benedictina. El Papa llegó en helicóptero y fue recibido por miles de fieles y el tradicional repique de campanas.
En el monasterio participó del rezo del Rosario frente a la Virgen de Montserrat, patrona de Cataluña, compartió un almuerzo con los monjes benedictinos y escuchó al reconocido coro infantil de la abadía, que interpretó piezas tradicionales dedicadas a la advocación mariana.
La gira por España incluyó además encuentros institucionales en Madrid, celebraciones litúrgicas y actividades pastorales con jóvenes, migrantes y organizaciones sociales. Desde el Vaticano señalaron que el viaje tuvo como eje central “la reconciliación, el diálogo y la cercanía con los sectores más vulnerables”.
