Investigan quién dejó una réplica de bomba frente a la Cámara Criminal
Un bolso abandonado frente a la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional activó un amplio operativo antibombas en pleno centro porteño. Tras varias horas de trabajo, los especialistas determinaron que se trataba de una réplica de bomba sin carga explosiva. La Justicia investiga quién la dejó en el lugar.

Un importante operativo de seguridad se desplegó este miércoles por la mañana frente a la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional, ubicada sobre la calle Viamonte al 1100, en pleno centro porteño. La intervención se activó tras el hallazgo de un paquete sospechoso abandonado en uno de los accesos al edificio judicial, a metros del Teatro Colón. Luego de varias horas de trabajo, especialistas confirmaron que el objeto no contenía explosivos.
La alerta fue reportada alrededor de las 6:50, cuando personal de seguridad detectó un bolso negro abandonado en la vía pública. Ante la posibilidad de que se tratara de un artefacto explosivo, efectivos de la Policía de la Ciudad activaron el protocolo correspondiente, preservaron el área y convocaron al Escuadrón Antibombas.
El procedimiento incluyó el acordonamiento de la zona, restricciones al tránsito peatonal y vehicular y la intervención de personal especializado en explosivos. Tras la inspección y el análisis técnico del objeto, los peritos determinaron que se trataba de una réplica de bomba aérea sin carga explosiva ni sustancias peligrosas.
Las cámaras de seguridad de la zona registraron a un hombre que dejó el bolso frente al edificio judicial durante las primeras horas de la mañana y luego se retiró. A partir de esas imágenes, las autoridades trabajan para identificarlo y establecer las circunstancias del hecho.
El operativo generó momentos de tensión en las inmediaciones del Teatro Colón y obligó a interrumpir parcialmente la circulación mientras se desarrollaban las tareas de verificación. Una vez descartado el riesgo, el tránsito comenzó a normalizarse de manera gradual.
La causa fue caratulada como “intimidación pública” y quedó a cargo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 2, encabezado por el juez Sebastián Ramos, con intervención de la Secretaría N° 4, a cargo de Esteban Murano. Los investigadores analizan registros fílmicos y otros elementos recolectados durante el procedimiento para determinar si existió alguna intencionalidad detrás del episodio.
