La Procesión Cívica volvió a iluminar San Luis y celebró 110 años de tradición patriótica

La ciudad de San Luis vivió este domingo una de sus expresiones patrióticas más emblemáticas con la realización de la 110° edición de la Procesión Cívica de la Escuela Normal Juan Pascual Pringles, una tradición centenaria que cada año convoca a miles de personas para recordar los acontecimientos de Mayo de 1810.
La actividad fue organizada por la promoción 2026, denominada “Tiffarios”, integrada por 138 estudiantes de las orientaciones administrativa, humanística y científica. El nombre elegido surge de valores que identifican a la promoción: tradición, ímpetu, fuego, fidelidad, amor, recordar, integridad, orgullo y sentimiento.
Bajo el lema “Unidos por el fuego de Mayo, la memoria por nuestra historia continúa”, la ceremonia buscó reforzar el vínculo entre las nuevas generaciones y los ideales que dieron origen a la Nación.
Un recorrido cargado de simbolismo
La concentración comenzó en la intersección de las calles Illia y Mitre, donde se desarrollaron los actos protocolares y el tradicional encendido de la llama de la argentinidad.
Desde allí partió la histórica marcha de antorchas, una costumbre que se mantiene vigente desde 1917 y que constituye uno de los eventos más representativos del calendario patrio puntano.
La columna avanzó por distintas calles del centro de la ciudad acompañada por estudiantes, exalumnos, docentes, instituciones educativas, organizaciones civiles, referentes culturales y vecinos que se sumaron a la conmemoración.
Uno de los momentos más significativos tuvo lugar en la esquina de Junín y San Martín, donde se realizaron intervenciones alusivas a la Revolución de Mayo y a los valores democráticos que inspiraron el proceso independentista.
Un mensaje de unidad y memoria
Durante la ceremonia, el sacerdote Daniel Chillemi, de la Iglesia Catedral, impartió una bendición a los presentes y destacó la importancia de promover la paz y la unidad tomando como símbolo el fuego de Mayo.
La marcha continuó por calle Colón y pasó frente al histórico solar del coronel Juan Pascual Pringles, figura central de la historia puntana y nombre de la institución organizadora.
Finalmente, el recorrido concluyó frente al Palacio de Justicia, donde aguardaban autoridades provinciales y la Banda de Música de la Policía de la Provincia, que acompañó el cierre con interpretaciones patrióticas.
Una tradición que atraviesa generaciones
Desde la comisión organizadora destacaron que la Procesión Cívica mantiene intacto su objetivo de unir pasado y presente a través de una manifestación colectiva de identidad y pertenencia.
“La Procesión Cívica es una auténtica manifestación de identidad, con la esencia de ser normalista”, señalaron desde la organización.
Con más de un siglo de historia, la tradicional marcha de antorchas volvió a convertirse en un punto de encuentro para la comunidad puntana, reafirmando el valor de la memoria histórica y el compromiso ciudadano en una nueva conmemoración de la Revolución de Mayo.
