El kilo de carne subió casi 11% en marzo: la picada ya roza los $11.000 y el lomo supera los $27.000
La carne vacuna subió 10,6% en marzo en el AMBA y acumula 68,6% de aumento en un año, más del doble que la inflación, con el precio promedio del kilo en $18.564 según el IPCVA. Los cortes más baratos —picada común y falda— fueron los que más subieron, mientras que los supermercados ofrecen precios hasta 37% más bajos que las carnicerías en esos mismos cortes.

La carne vacuna no encontró techo en marzo. Según el último relevamiento del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna (IPCVA), el precio promedio del kilo subió 10,6% en el AMBA y acumula un 68,6% de aumento en el último año, más del doble que la inflación general del período. El kilo promedio quedó en $18.564. A nivel de media res, la suba fue aún mayor: 13,3% mensual y 71,7% interanual en el AMBA.

El dato que más impacta en el bolsillo popular es que los cortes más económicos —los que históricamente usaban las familias para hacer rendir el presupuesto— fueron los que más subieron. La picada común y la carnaza, justamente los cortes de menor precio absoluto, lideraron los incrementos del mes.
Carnicería vs. supermercado: la brecha que importa
Las carnicerías acumularon una suba del 12,2% en marzo y 73,5% interanual. Los supermercados subieron menos: 7,1% mensual y 57,9% interanual. La diferencia en el precio final es significativa: con el valor de un kilo en supermercado solo se pueden comprar 0,92 kilos en carnicería. Los cortes con mayor diferencia favorable en supers son la picada común (37,8% más barata), la falda (36,4%), la carnaza común (36,2%) y el asado (16,8%). En cambio, el lomo y la colita de cuadril salen más caros en supermercados (5% y 7,6% más, respectivamente).
El pollo como sustituto y el contexto estructural
El pollo fresco subió 10,9% en marzo (+49,1% interanual) pero sigue siendo la proteína más accesible, a $4.822 el kilo: menos de un tercio del promedio vacuno. Con un kilo de asado se pudieron comprar 3,92 kilos de pollo en el primer trimestre, un 22,8% más que un año atrás. El pechito de cerdo, a $8.944 el kilo (+6,3% mensual), también consolida su rol como alternativa.
Detrás de los aumentos hay un problema estructural. El presidente de CAMyA, Leonardo Rafael, lo resumió sin rodeos: «Tenemos las mismas 50 millones de cabezas de hacienda que hace 50 años». La reducción del stock —afectado por sequías y venta anticipada de animales— combinada con precios internacionales firmes y presión exportadora, configura un escenario que impide bajas. En 2025, el consumo per cápita de carne vacuna cayó a 47,3 kilos, su nivel más bajo en dos décadas. Rafael propuso como salidas aumentar el peso de faena, asegurar reglas previsibles y ampliar el acceso al crédito en toda la cadena.
Cabe aclarar que los precios relevados corresponden al AMBA y pueden variar según región, localidad o tipo de comercio.
