Milei convoca a reunión de gabinete para tapar los escándalos y ratificar a Adorni
Milei convoca a reunión de gabinete el lunes para mostrar unidad y relanzar la agenda, mientras el Gobierno planea el debate de la Ley de Glaciares para el miércoles, el mismo día en que la escribana de Adorni declarará ante la Justicia. El jefe de Gabinete enfrenta tres causas abiertas y una semana clave por delante.

Por Alejo Pombo
El presidente Javier Milei convocó a una reunión de gabinete para el lunes al mediodía, la primera desde el 24 de febrero, con el objetivo de recuperar la agenda pública en medio del escándalo judicial que rodea al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. La intención del Ejecutivo es mostrar al equipo unido y al funcionario activo en sus funciones, mientras busca desviar la atención mediática de las investigaciones que lo tienen en la mira.
El encuentro ministerial precede a la ronda de reuniones que Adorni mantendrá con los distintos integrantes del gabinete: el lunes con la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva, el martes con el titular de Salud Mario Lugones y el miércoles con el ministro de Defensa Carlos Presti. La dinámica replica lo acordado en la reunión a solas que Milei y Adorni mantuvieron en la Quinta de Olivos, donde hablaron de la «segunda etapa de gestión» con proyección hacia 2027.
Para el mismo miércoles en que Adorni se reúna con Defensa, el Gobierno tiene previsto que la Cámara de Diputados debata la modificación de la Ley de Glaciares, un proyecto que el oficialismo considera de alto impacto mediático y que apunta a concentrar la agenda lejos del jefe de Gabinete. Ese mismo día, la escribana Adriana Nechevenko declarará ante el juez Ariel Lijo para explicar la operatoria por la cual Adorni y su esposa compraron el departamento de Caballito.
El funcionario enfrenta actualmente tres causas: una por enriquecimiento ilícito a cargo del fiscal Gerardo Pollicita, otra por los viajes a Uruguay y una tercera por el presunto conflicto de intereses derivado del vuelo compartido con el periodista Marcelo Grandío, quien tenía contratos con la TV Pública.
