Israel bloqueó el Santo Sepulcro y desató un conflicto global

Por Alejo Pombo
Un hecho sin precedentes sacudió a la comunidad cristiana mundial. Las fuerzas de seguridad de Israel bloquearon el acceso a la Iglesia del Santo Sepulcro, en la Ciudad Vieja de Jerusalén, e impidieron la celebración de la tradicional misa de Domingo de Ramos, uno de los momentos más sagrados del calendario cristiano.
La medida afectó directamente al cardenal Pierbattista Pizzaballa, máxima autoridad de la Iglesia católica en Tierra Santa, quien fue interceptado por la policía cuando se dirigía al templo y obligado a regresar, sin poder oficiar la ceremonia.
Además, las autoridades suspendieron la tradicional procesión desde el Monte de los Olivos, al limitar las reuniones públicas a menos de 50 personas.
Un hecho “sin precedentes”
Desde el Patriarcado Latino de Jerusalén calificaron lo ocurrido como un hecho histórico negativo. “Por primera vez en siglos, se impidió a los jefes de la Iglesia celebrar la misa del Domingo de Ramos en la Iglesia del Santo Sepulcro”, señalaron en un comunicado conjunto con la Custodia de Tierra Santa.
También advirtieron que la decisión constituye “un grave precedente” y una vulneración directa a la libertad de culto, al impedir la oración en uno de los lugares más emblemáticos del cristianismo.
El cierre no afectó solo al Santo Sepulcro. También permanecen clausurados otros sitios sagrados de la Ciudad Vieja, como la mezquita de Al Aqsa y el Muro de las Lamentaciones, en medio de la escalada bélica en Medio Oriente.
La explicación oficial
El primer ministro Benjamín Netanyahu justificó la medida por razones de seguridad, en el contexto de la guerra en curso con Irán.
Según explicó, la policía actuó con “especial preocupación” por la integridad de los líderes religiosos y aseguró que no hubo intención de agraviar a la comunidad cristiana.
El Gobierno israelí adelantó que trabaja en un plan para permitir que los oficios religiosos puedan retomarse en los próximos días, bajo condiciones controladas.
Reacciones y presión internacional
El episodio generó una inmediata reacción global. El papa León XIV se refirió al hecho durante la misa de Domingo de Ramos en el Vaticano, donde pidió por la paz en Medio Oriente y advirtió que los conflictos están impidiendo a millones de fieles vivir plenamente sus tradiciones religiosas.
Desde Italia, el canciller Antonio Tajani calificó el bloqueo como “inaceptable” y convocó al embajador israelí para pedir explicaciones. En la misma línea, la primera ministra Giorgia Meloni lo consideró una “ofensa” que trasciende lo religioso, mientras que Matteo Salvini también expresó su rechazo.
