La operación del Papa genera expectativa, pero Milei no cambia la agenda
El Gobierno mantiene la agenda de la visita de León XIV, prevista del 8 al 11 de noviembre, pese a la operación pulmonar a la que será sometido el Papa. Milei aseguró que está dispuesto a modificar las fechas si el Vaticano lo considera necesario, mientras continúan los preparativos de seguridad y logística.

El Gobierno nacional mantiene sin cambios los preparativos para la visita del papa León XIV a la Argentina, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre, pese al anuncio de que el Pontífice será operado este martes por un nódulo pulmonar. Mientras sigue de cerca su evolución médica, la administración de Javier Milei aguarda novedades del Vaticano antes de evaluar una eventual modificación del cronograma.
“Al momento sigue todo igual. Todas las semanas tenemos reuniones”, señaló una fuente vinculada a la organización, en referencia a los encuentros coordinados por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
El anuncio del Papa sorprendió a las autoridades argentinas el domingo. León XIV comunicó que se someterá a una intervención para extirpar un nódulo localizado en uno de sus pulmones, detectado en una etapa temprana. Según la información difundida por el Vaticano, la recuperación inicial demandaría alrededor de una semana.
Tras conocerse la noticia, Milei le expresó sus deseos de una pronta recuperación. Este lunes, además, afirmó que el Gobierno está dispuesto a adaptar la agenda si la Santa Sede considera necesario postergar el viaje.
“Si la situación demanda un corrimiento en la fecha, nosotros estamos disponibles a hacer los ajustes necesarios”, sostuvo el Presidente en declaraciones a Radio Mitre.
Por ahora, sin embargo, los equipos nacionales continúan trabajando sobre el cronograma previsto. Hacia el cierre de esta semana, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, supervisará los dispositivos de seguridad planificados para la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires.
También están previstas reuniones virtuales para coordinar la comunicación de las distintas actividades que el Pontífice encabezará durante su estadía. La organización involucra a funcionarios nacionales, autoridades provinciales y representantes de la Iglesia.
En paralelo, la Casa Rosada busca sostener una relación institucional fluida con la Conferencia Episcopal Argentina, presidida por el arzobispo Marcelo Colombo. En el Gobierno distinguen ese vínculo de las diferencias que mantienen con el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva.
De todos modos, fuentes oficiales descartan que esas tensiones afecten la organización de la visita y sostienen que la prioridad es garantizar una recepción coordinada. La postura que transmiten desde Balcarce 50 es que las diferencias políticas o institucionales no deben interferir con un acontecimiento de relevancia religiosa y diplomática.
La continuidad de los preparativos dependerá, en última instancia, de la evolución de la salud de León XIV y de las indicaciones que comunique el Vaticano. Hasta el momento, la visita a la Argentina sigue prevista para noviembre y no se anunciaron cambios oficiales.
