Trump rechazó la propuesta iraní y crece la tensión en Ormuz
Donald Trump rechazó la propuesta de Irán para reabrir el estrecho de Ormuz en siete días y retomar las negociaciones nucleares. Teherán exigía el levantamiento del bloqueo naval, alivio de las sanciones petroleras y un alto el fuego como condiciones para avanzar.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó la propuesta presentada por Irán para reabrir el estrecho de Ormuz y avanzar hacia un cese de las hostilidades en Medio Oriente. La iniciativa contemplaba un plazo de siete días para normalizar el tránsito marítimo y retomar las negociaciones entre Washington y Teherán.
“Rechazo su propuesta”, afirmó Trump el sábado antes de abordar el helicóptero presidencial. El mandatario también sostuvo que el acuerdo planteado por Irán “no sería aceptable” para Estados Unidos.
La propuesta había sido entregada a Washington a través de mediadores, entre ellos Qatar, y fue presentada formalmente por el canciller iraní, Abbas Araghchi. Teherán planteaba que, si se cumplían determinadas condiciones, el tránsito normal por Ormuz podría restablecerse en una semana.
A cambio, Irán reclamaba que Estados Unidos levantara el bloqueo naval sobre sus puertos, flexibilizara las sanciones a sus exportaciones de petróleo y aceptara un alto el fuego que incluyera también otros escenarios del conflicto, como el Líbano. Una vez cumplidos esos pasos, ambas partes retomarían las conversaciones para alcanzar un acuerdo definitivo, incluido el programa nuclear iraní.
El estrecho de Ormuz es uno de los principales puntos estratégicos del mercado energético mundial. En tiempos normales, por esa vía circula aproximadamente una quinta parte del petróleo y del gas natural comercializados a nivel global, por lo que las restricciones al tránsito repercutieron sobre los precios internacionales de la energía.
Trump, sin embargo, sostuvo que Estados Unidos tiene “control total” sobre el estrecho y reclamó que Irán permita la navegación. Además, publicó en sus redes sociales un mapa en el que denominó al paso marítimo como “Trump Strait”, en otro gesto de presión sobre Teherán.
La propuesta iraní había sido presentada el 16 de septiembre, en un intento de reactivar una vía diplomática que permanece estancada. Según funcionarios iraníes, el planteo retomaba elementos del entendimiento alcanzado en junio, pero establecía plazos más breves para avanzar hacia la reapertura de Ormuz.
El rechazo de Trump deja nuevamente en primer plano la escalada militar y la presión económica sobre Irán, aunque los contactos indirectos no quedaron completamente interrumpidos. Qatar continúa actuando como intermediario y funcionarios estadounidenses e iraníes mantuvieron conversaciones indirectas durante la Asamblea General de la ONU.
