14 septiembre, 2026

Las exportaciones argentinas crecieron 47,8% y la minería y la energía ganan cada vez más peso

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Las exportaciones argentinas aumentaron 47,8% entre 2023 y el primer semestre de 2026, según un informe de PwC. El principal motor fue el volumen, que creció 48%, mientras los precios promedio bajaron 0,1%. Energía, minería, litio y petróleo ganaron protagonismo y modificaron la composición de las ventas externas.

Las exportaciones argentinas registraron un crecimiento del 47,8% entre 2023 y el primer semestre de 2026, según un informe elaborado por PwC. El dato muestra una mejora que, de acuerdo con el análisis, va más allá del rebote estadístico posterior a la sequía de 2023 y refleja un cambio en la composición de los sectores que generan divisas para el país.

El principal motor del crecimiento fue el volumen exportado. Las cantidades enviadas al exterior aumentaron 48% durante el período analizado, mientras que los precios promedio registraron una baja de apenas 0,1%. Es decir, el salto de las ventas externas estuvo explicado fundamentalmente por una mayor cantidad de productos colocados en los mercados internacionales y no por una mejora generalizada de los precios.

El informe también destaca que varios sectores alcanzaron máximos históricos, un dato que permite relativizar el efecto de la baja base de comparación de 2023, cuando la sequía había golpeado con fuerza la producción agropecuaria. En energía y minería, además, el crecimiento está vinculado con inversiones de largo plazo, entre ellas el desarrollo de Vaca Muerta y distintos proyectos mineros que comenzaron a impulsarse antes del período analizado.

El cambio también puede observarse en la participación argentina en el comercio mundial. Después de alcanzar un máximo de 0,47% de las exportaciones globales de bienes en 2011, el país había retrocedido hasta 0,29% en 2023. Desde entonces, recuperó terreno: pasó a representar 0,34% en 2024 y 0,37% en 2025, aunque todavía permanece por debajo del nivel alcanzado hace 15 años.

El crecimiento alcanzó a los principales grandes rubros de la economía. Las exportaciones de combustibles y energía aumentaron 101,7% en valor, acompañadas por una suba de 102,8% en las cantidades. Los productos primarios avanzaron 74%, mientras que las manufacturas de origen agropecuario crecieron 25,4% y las manufacturas de origen industrial aumentaron 36,4%.

Sin embargo, detrás de esos números también aparece una modificación en la composición del crecimiento. Durante 2024, la recuperación estuvo concentrada principalmente en los complejos oleaginoso y cerealero, favorecidos por la normalización de la cosecha después del impacto de la sequía.

En 2025 y durante la primera mitad de 2026, en cambio, el crecimiento se volvió más diversificado. Ganaron participación el petróleo y la petroquímica, la minería y el litio, además de las exportaciones de carne y leche.

Entre los complejos que más avanzaron se destacó el minero metalífero y litio, con un crecimiento de 227,9% en valor. El complejo petrolero y petroquímico aumentó 104,5%, mientras que el cerealero avanzó 58,5% y el bovino y lácteo, 44%. También creció 44,5% el complejo farmacéutico y 29,1% el oleaginoso. El complejo automotriz fue la excepción entre los principales sectores, con una caída de 2,1% en valor.

El litio aparece como uno de los casos más significativos dentro de esta transformación. Según el informe de PwC, las exportaciones de carbonato de litio aumentaron 2062% en valor y 3198% en cantidades entre los períodos comparados, aun en un contexto de menores precios implícitos. También crecieron las ventas de oro para uso no monetario y de minerales de plata y sus concentrados.

La evolución también se refleja en las provincias. Las jurisdicciones vinculadas con actividades extractivas registraron algunos de los mayores incrementos de sus exportaciones. En las provincias energéticas, el aumento estuvo principalmente asociado con mayores cantidades vendidas, mientras que en las mineras tuvieron mayor incidencia los precios.

El resultado marca así una transformación progresiva de la matriz exportadora argentina. El agro continúa teniendo un peso central, pero durante los últimos años se sumaron con mayor fuerza el petróleo, el gas, la minería y el litio. El desafío hacia adelante será convertir ese aumento de los volúmenes exportados en una expansión sostenida de las ventas externas y de la participación argentina en el comercio internacional.

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