2 septiembre, 2026

“Había que pegarle un susto”: un presunto sicario reveló quién sería el verdadero blanco del ataque

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Aldo Silva Peña, alias “Juancho”, señalado como uno de los presuntos implicados en el ataque contra Nadia Beller, reconoció haber participado del operativo, aunque negó haber disparado. Aseguró que a la abogada solo buscaban darle “un susto” y que el verdadero objetivo era otra persona de nacionalidad argentina, cuya identidad no reveló.

Aldo Silva Peña, alias “Juancho”, reconoció haber participado en el operativo contra la abogada boliviana, aunque negó ser quien disparó o conducía la motocicleta. Aseguró que el objetivo del plan era otra persona de nacionalidad argentina y denunció que quienes lo contrataron ahora quieren silenciarlo. La Fiscalía boliviana le ofreció garantías para que se presente a declarar.

El caso por el ataque a balazos contra Nadia Beller sumó un nuevo y explosivo capítulo. Aldo Silva Peña, alias “Juancho”, señalado por la Policía boliviana como uno de los presuntos implicados en el atentado, apareció en un video difundido desde la clandestinidad y reconoció haber formado parte del operativo.

Sin embargo, negó haber sido el autor de los disparos y rechazó también haber conducido la motocicleta utilizada durante el ataque.

Su declaración introduce una nueva hipótesis sobre el móvil del hecho. Según su versión, Beller no debía ser asesinada, sino intimidada, mientras que el verdadero objetivo del operativo habría sido otra persona de nacionalidad argentina.

“El objetivo principal no era matar a esa señora, había que pegarle un susto”, sostuvo Silva Peña en el video difundido en las últimas horas.

La afirmación, de todos modos, forma parte exclusivamente de su relato y deberá ser contrastada por la investigación judicial.

“El propósito era matar a otra persona”

Silva Peña aseguró que detrás del operativo existía un objetivo diferente al de Beller.

Según relató, se trataba de “una personalidad gaucha, argentina”, aunque no identificó a esa persona por su nombre.

La referencia generó especulaciones debido a que el caso también involucra al consultor político argentino Fernando Cerimedo, expareja de Beller, quien permanece detenido preventivamente en Bolivia. Sin embargo, hasta el momento no existe una confirmación oficial de que Silva Peña estuviera haciendo referencia a Cerimedo.

El supuesto implicado sostuvo además que su función dentro del operativo habría sido exclusivamente logística y que no tuvo participación directa en los disparos.

Su relato también plantea otra hipótesis sobre lo ocurrido aquella noche: afirmó que, además de intimidar a Beller, el plan incluía sustraerle algunas pertenencias y que la intención no era rematarla después de que cayera al suelo.

El ataque quedó registrado por cámaras

El atentado contra Beller ocurrió el 17 de agosto en Santa Cruz de la Sierra, en las inmediaciones de un hotel.

Las cámaras de seguridad registraron a dos hombres que se aproximaron a la víctima vestidos aparentemente como repartidores. Uno de ellos efectuó los disparos y ambos escaparon posteriormente en una motocicleta.

Beller recibió tres impactos de bala y fue trasladada a un centro médico. Las imágenes del ataque se convirtieron en uno de los elementos que analiza la Policía boliviana dentro de la investigación.

El episodio derivó posteriormente en una investigación que alcanzó a Cerimedo, quien fue detenido por las autoridades bolivianas en el marco de las actuaciones por el ataque.

Una estructura por encima de “Juancho”

En su video, Silva Peña aseguró que él no era quien tomaba las decisiones.

Según su versión, por encima suyo había tres personas que habrían financiado y ordenado el operativo.

El hombre afirmó que esas personas “tienen bastante poder” y sostuvo que fueron quienes contrataron a los participantes del ataque.

También mencionó a dos personas a las que identificó por los alias de “Toño” y “Chino”, aunque sus dichos todavía deben ser investigados y corroborados por las autoridades.

En otro tramo de su declaración, aseguró que sus contactos estaban vinculados con distintos lugares e instituciones de Bolivia. Esas afirmaciones generaron nuevas líneas de investigación y también reacciones políticas en el país.

Por el momento, ninguna de esas acusaciones puede considerarse judicialmente comprobada.

“Me quieren matar”: el pedido para entregarse

Una de las partes más fuertes de la declaración de Silva Peña fue su denuncia de que estaría siendo amenazado.

El hombre aseguró que decidió hablar públicamente porque teme ser asesinado para evitar que revele información sobre quienes, según él, estuvieron detrás del operativo.

“Las personas que me contrataron me quieren silenciar, me quieren matar, me quieren callar”, afirmó.

Por ese motivo, dijo que está dispuesto a presentarse ante las autoridades, pero pidió garantías para hacerlo.

La respuesta de la Fiscalía boliviana no tardó en llegar. El fiscal departamental de Santa Cruz, Alberto Zeballos, invitó públicamente a Silva Peña a presentarse acompañado por un abogado y aseguró que se respetarán sus derechos constitucionales y el debido proceso.

Al mismo tiempo, las autoridades activaron una alerta migratoria para impedir que abandone Bolivia mientras avanza la investigación.

La investigación vuelve a cambiar de rumbo

La aparición de “Juancho” abre una nueva etapa en un expediente que ya había adquirido una fuerte repercusión política.

La declaración del colombiano plantea preguntas centrales: ¿quién ordenó el ataque?, ¿quién era realmente el objetivo?, ¿por qué Beller terminó siendo atacada?, ¿quiénes financiaron la operación y cuál era el móvil?

Además, deberá determinarse qué grado de participación tuvo realmente Silva Peña y si su relato coincide con las pruebas reunidas por los investigadores.

La propia Nadia Beller reaccionó a la aparición del video y cuestionó públicamente la versión difundida por el presunto implicado. La abogada acusó a Cerimedo de intentar instalar una nueva narrativa para desviar la investigación sobre su presunta responsabilidad intelectual en el ataque.

Cerimedo, desde su lugar de detención, difundió posteriormente una carta en la que consideró que el testimonio de Silva Peña podía aportar elementos para esclarecer el caso.

Una declaración que ahora deberá probarse

El video de “Juancho” tiene un peso particular porque quien aparece en él reconoce haber participado del operativo, pero al mismo tiempo intenta delimitar su responsabilidad y desvincularse de los disparos.

Su principal revelación —que el objetivo de asesinato habría sido otra persona argentina— todavía no tiene una confirmación oficial.

La Fiscalía ahora deberá determinar si Silva Peña efectivamente estuvo involucrado en el ataque, cuál fue su función, quiénes fueron sus presuntos cómplices y si los nombres y conexiones que mencionó pueden ser corroborados.

Mientras tanto, el pedido de garantías para entregarse ya recibió una respuesta oficial.

El presunto implicado dice que teme ser silenciado. La Fiscalía asegura que puede presentarse y declarar con garantías. Y el caso Beller, lejos de cerrarse, suma ahora una nueva y delicada incógnita: quién estaba realmente detrás del ataque y quién era el verdadero blanco.

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