Juicio por Maradona: ordenaron allanamientos tras el error médico
El juicio por la muerte de Diego Maradona quedó nuevamente bajo tensión después de que se descubriera que la Junta Médica había analizado estudios clínicos de su padre, Don Diego, como si pertenecieran al exfutbolista. La Fiscalía denunció una posible maniobra y pidió investigar cómo se incorporó la documentación. La Justicia autorizó allanamientos y el debate continuará el 27 de agosto.

El juicio por la muerte de Diego Maradona volvió a quedar en el centro de la escena después de que se detectara que la Junta Médica Interdisciplinaria había analizado estudios clínicos que pertenecían a Don Diego Maradona, padre del exfutbolista, y no al astro. El hallazgo generó un fuerte cruce entre la Fiscalía y las defensas y derivó en el pedido y posterior autorización de allanamientos en Swiss Medical y el Sanatorio Los Arcos.
La irregularidad fue detectada durante una audiencia del segundo juicio, cuando el nefrólogo Hernán Trimarchi advirtió inconsistencias en algunos estudios incorporados a la documentación médica. Entre ellos había análisis realizados entre 2012 y 2015, período en el que Diego Maradona se encontraba fuera del país, incluso en Dubai. Los registros correspondían, según la investigación, a su padre.
La Junta Médica había sido conformada para analizar el estado de salud de Maradona y las circunstancias que rodearon su muerte. Sus conclusiones son una de las pruebas centrales del proceso, ya que determinaron que la atención recibida por el exfutbolista había sido «inadecuada, deficiente y temeraria» y que existían posibilidades de supervivencia con una atención médica diferente.
El descubrimiento provocó un fuerte enfrentamiento durante la audiencia. El fiscal Patricio Ferrari sostuvo que la incorporación de la documentación no podía considerarse un simple error y apuntó contra Swiss Medical.
«Nos engañaron, cometieron un delito y ahora quieren voltear un juicio cuando termina», afirmó Ferrari, quien también sostuvo que la situación podía formar parte de una maniobra destinada a generar dudas sobre una prueba clave del expediente.
El fiscal utilizó además una expresión que elevó la tensión del debate: «Solo el que puso la trampa puede saber dónde está oculta».
Desde la defensa, Nicolás D’Albora, abogado de Nancy Forlini y representante de Swiss Medical, rechazó cualquier intención de manipular el proceso. Sostuvo que se trató de «un error involuntario» y negó que existiera «mala fe procesal». Según su explicación, la confusión se produjo porque padre e hijo compartían el nombre y habían sido atendidos por la misma empresa de salud.
Los abogados de las hijas de Maradona también cuestionaron lo ocurrido, aunque consideraron que el descubrimiento no implica automáticamente la nulidad del juicio. Fabián Améndola, representante de Dalma y Gianinna, señaló que existen estudios médicos anteriores y posteriores que permiten contrastar la información cuestionada.
La controversia se concentró especialmente en los estudios utilizados para elaborar las conclusiones de la Junta Médica. La defensa detectó que algunos resultados atribuían a Diego Maradona enfermedades o antecedentes médicos que no podían corresponderle por las fechas y lugares consignados en los documentos.
Ante la gravedad del hallazgo, Ferrari solicitó una serie de allanamientos para determinar cómo fueron incorporados los estudios de Don Diego al expediente y qué documentación médica fue entregada originalmente a la Justicia.
El Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro autorizó los procedimientos en la sede de Swiss Medical y el Sanatorio Los Arcos. También se pidió investigar la documentación existente en otros centros médicos vinculados con la atención de los Maradona.
La Fiscalía busca establecer en qué momento se produjo la confusión y quién fue responsable de que los estudios del padre del exfutbolista fueran incorporados como si pertenecieran a su hijo. También se analiza si el episodio puede tener consecuencias penales.
Mientras tanto, el tribunal decidió que el juicio continúe. La próxima audiencia quedó fijada para el jueves 27 de agosto, después del cuarto intermedio dispuesto para analizar los pedidos de las partes.
El proceso que se desarrolla actualmente es el segundo juicio por la muerte de Maradona. El primero, iniciado en marzo de 2025, fue anulado después del escándalo protagonizado por la entonces jueza Julieta Makintach, quien participaba en secreto de un documental sobre el caso mientras integraba el tribunal.
Ahora, el nuevo juicio enfrenta otro episodio que pone bajo revisión una de las pruebas médicas centrales de la acusación. La Justicia deberá determinar si el error puede ser subsanado sin afectar la validez del proceso y, sobre todo, si las conclusiones de la Junta Médica mantienen sustento luego de separar los estudios correspondientes a Don Diego de los que pertenecen a su hijo.
