Infantino quedó bajo presión tras una dura carta conjunta
UEFA, AFC y Concacaf cuestionaron duramente a Gianni Infantino por el fallido proyecto para incorporar capital privado a los derechos comerciales de los Mundiales. Exigieron una revisión independiente y denunciaron una ruptura de confianza, mientras el dirigente busca un cuarto mandato en la FIFA.

La crisis institucional en la FIFA escaló este lunes luego de que UEFA, la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) y Concacaf difundieran una carta conjunta en la que cuestionaron el liderazgo de Gianni Infantino, reclamaron una investigación independiente y denunciaron una ruptura de confianza por el fallido proyecto para incorporar capital privado a los derechos comerciales de los Mundiales.
Las tres confederaciones cuestionaron el modo en que Infantino impulsó la propuesta FIFA Forward Enterprise (FFE), que buscaba explotar comercialmente derechos de las principales competencias de la FIFA mediante una estructura con participación de inversores privados.
El proyecto fue retirado después de la fuerte oposición que generó entre federaciones y confederaciones. Según los dirigentes de UEFA, AFC y Concacaf, la iniciativa fue presentada sin una consulta suficiente y con un calendario que limitaba la posibilidad de analizarla y debatirla.
En la carta abierta, los dirigentes señalaron que el conflicto excede la discusión económica y compromete la integridad y la gobernanza del fútbol mundial. También cuestionaron la forma en que se desarrolló la reunión de emergencia convocada en Marruecos, a la que no asistieron integrantes del Consejo de la FIFA ni representantes de las asociaciones nacionales.
Uno de los principales pedidos es que la revisión de lo ocurrido quede en manos de un tercero independiente. Las confederaciones reclamaron que la administración de la FIFA no intervenga en esa investigación para garantizar credibilidad y transparencia.
El planteo profundiza una disputa que ya había provocado fuertes advertencias de UEFA. El organismo europeo había cuestionado públicamente el proyecto y había planteado la posibilidad de medidas de presión si FIFA no retiraba la iniciativa y no ofrecía garantías de que una propuesta similar no volvería a presentarse.
La crisis también tiene una dimensión electoral. Infantino confirmó en mayo que buscará la reelección en 2027, en lo que sería su cuarto mandato al frente del organismo. La elección está prevista para el 18 de marzo de 2027, durante el Congreso de la FIFA en Rabat, Marruecos.
El plazo para que las federaciones miembro presenten candidaturas vence el 18 de noviembre de 2026. Para imponerse en la elección presidencial se necesitan al menos 106 de los 211 votos disponibles.
Infantino conserva, de todos modos, apoyos importantes. La Confederación Africana de Fútbol (CAF) respaldó por unanimidad su reelección, mientras que la Conmebol también había expresado su apoyo. En abril, CAF confirmó el respaldo de sus 54 asociaciones miembro para el período 2027-2031.
Argentina también expresó su respaldo al dirigente suizo y cuestionó el proyecto de comercialización de derechos, pero valoró que la iniciativa fuera retirada y que FIFA reconociera errores en el proceso.
La fractura entre las distintas regiones del fútbol mundial abre ahora un escenario de fuerte disputa interna. Mientras Infantino mantiene respaldos suficientes para sostener su candidatura, UEFA, AFC y Concacaf buscan que la discusión sobre el futuro de la FIFA no quede limitada al proyecto económico y alcance también al liderazgo del organismo.
La tensión podría trasladarse al proceso electoral de los próximos meses. Con la fecha límite para presentar candidatos cada vez más cerca, la oposición deberá definir si logra construir una alternativa capaz de reunir los votos necesarios para disputar el poder que Infantino ejerce desde 2016.
