22 julio, 2026

Admitió que inventó la boa perdida y podría enfrentar consecuencias judiciales

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El vecino que aseguró haber perdido una boa de tres metros en Colegiales confesó que todo fue una estrategia para promocionar su trabajo como paseador de perros. Tras generar alarma entre los vecinos, pidió disculpas y ahora el caso podría tener consecuencias judiciales.

La falsa desaparición de una boa de tres metros que mantuvo en vilo a los vecinos de Colegiales durante varios días terminó con una inesperada confesión. El autor de los carteles admitió que todo fue una estrategia publicitaria para promocionar su emprendimiento como paseador de perros, pidió disculpas y reconoció que la situación «se le fue de las manos». Hasta el momento, el caso podría derivar en una investigación judicial por la alarma pública que generó.

La historia comenzó con la aparición de afiches en distintos puntos del barrio, especialmente en la zona de las calles Céspedes y Zapiola, donde se alertaba sobre la supuesta desaparición de una boa llamada «Piti». El volante incluía una fotografía del animal, un número de contacto y recomendaciones para actuar en caso de encontrarlo, lo que llevó a muchos vecinos a extremar los cuidados e incluso evitar salir con sus mascotas.

Tras la repercusión que alcanzó el caso en redes sociales y medios de comunicación, el responsable decidió revelar la verdad. «Se me fue de las manos. Sin querer la historia tomó mucho vuelo. Me quiero comunicar para traer tranquilidad», expresó al reconocer que el episodio era completamente falso.

Según explicó, la idea original consistía en llamar la atención con la supuesta búsqueda del reptil para luego reemplazar los carteles por otros en los que ofrecería sus servicios de paseo de perros. Sin embargo, la campaña provocó el efecto contrario y desató un fuerte rechazo entre los habitantes del barrio, que cuestionaron haber sido víctimas de un engaño que generó preocupación innecesaria.

El episodio también abrió la puerta a posibles consecuencias legales. Aunque no trascendió que el autor haya sido imputado o sancionado, el Ministerio Público Fiscal analiza el caso debido a la difusión masiva de la falsa alerta y al temor que provocó entre los vecinos. En paralelo, especialistas recordaron que la tenencia de especies silvestres o exóticas está prohibida en la Ciudad de Buenos Aires por la normativa vigente.

La historia generó miles de reacciones en redes sociales, donde usuarios expresaron su enojo por el episodio y cuestionaron el uso de información falsa como estrategia de marketing. Para muchos vecinos, la campaña cruzó el límite entre la creatividad y la desinformación al instalar durante varios días el temor de que una serpiente de gran tamaño estuviera suelta en el barrio.

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