El conflicto entre Estados Unidos e Irán sacude otra vez al mercado petrolero
La renovada escalada entre Estados Unidos e Irán volvió a impactar en el mercado energético. El Brent se acerca a los USD 86 y el WTI supera los USD 80 en medio de la incertidumbre por el estrecho de Ormuz, clave para el comercio mundial de petróleo.

Los precios internacionales del petróleo volvieron a dispararse este miércoles como consecuencia de la renovada escalada militar entre Estados Unidos e Irán y las crecientes amenazas sobre el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores energéticos del mundo. El barril de Brent alcanzó los USD 85,78, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) superó nuevamente los USD 80.
La suba responde al deterioro del escenario geopolítico en Medio Oriente, donde continúan las operaciones militares y aumenta el riesgo de interrupciones en el suministro global de crudo. El mercado sigue de cerca la situación en el estrecho de Ormuz, paso estratégico por el que circula cerca del 20% del petróleo y del gas natural licuado que se comercializa a nivel mundial.
Durante la madrugada, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó la conclusión de una nueva oleada de bombardeos sobre territorio iraní y la reanudación del bloqueo naval sobre puertos y costas del país. La medida profundizó las tensiones entre Washington y Teherán y elevó la preocupación de los inversores por un posible impacto sobre las exportaciones energéticas.
En respuesta, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) ratificó que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado mientras continúen los ataques estadounidenses. Además, las autoridades iraníes reivindicaron acciones contra instalaciones militares de Estados Unidos en Jordania, Bahréin y Kuwait, mientras que estos dos últimos países anunciaron medidas de represalia.
Antes de la nueva ofensiva, el presidente estadounidense Donald Trump había advertido que ordenaría ataques contra infraestructura estratégica iraní si Teherán rechazaba negociar un alto el fuego. Entre los posibles objetivos mencionó centrales eléctricas y puentes, en un mensaje que incrementó la incertidumbre sobre la evolución del conflicto.
La reacción del mercado fue inmediata. Los operadores incorporaron una nueva prima de riesgo ante la posibilidad de mayores restricciones al transporte marítimo y de una reducción en la oferta global de petróleo. Analistas internacionales advierten que, mientras persista la tensión en Medio Oriente, la cotización del crudo continuará condicionada por cualquier novedad relacionada con el estrecho de Ormuz y las operaciones militares en la región.
