«Lo hallamos abrazado a su abuelo»: el relato que conmueve tras la tragedia
Guillermo Arana, el rescatista argentino que participó del operativo en La Guaira, contó cómo fue el hallazgo del cuerpo de Lucas Gámez. El niño de 9 años fue encontrado entre los escombros abrazado a su abuelo, tras casi dos semanas de intensa búsqueda.

El mendocino Guillermo Arana, integrante de uno de los equipos internacionales de rescate que trabajó en la zona del desastre en La Guaira, Venezuela, relató cómo fue el hallazgo del cuerpo de Lucas Gámez, el niño argentino de 9 años que permanecía desaparecido desde los terremotos del 24 de junio. El rescatista aseguró que el menor fue encontrado sin vida «abrazado a su abuelo» tras casi dos semanas de intensas tareas de búsqueda.
Arana explicó que el operativo para llegar hasta el lugar donde se encontraba Lucas demandó varios días de trabajo y la remoción completa de un edificio de nueve pisos que había colapsado por los sismos. Según detalló, en las tareas participaron brigadas especializadas en estructuras derrumbadas junto con maquinaria pesada.
«Pese a la complejidad del escenario, nunca perdimos la esperanza de encontrar sobrevivientes», sostuvo el rescatista, quien recordó que durante los primeros días posteriores al terremoto algunas personas lograron ser rescatadas con vida, incluso varios días después del desastre.
El integrante del operativo describió el nivel de destrucción como uno de los más impactantes que le tocó enfrentar. «Esperábamos tener más posibilidades de encontrar gente con vida, pero fue algo nefasto», expresó al referirse a la magnitud del colapso de edificios y a la cantidad de víctimas registradas.
También señaló que el número de fallecidos continúa creciendo a medida que avanzan las tareas de recuperación de cuerpos entre los escombros. El último balance oficial difundido por las autoridades venezolanas elevó a 4.490 la cifra de muertos, mientras que los heridos se mantienen en 16.740. Además, más de 6.400 personas fueron rescatadas con vida y cerca de 20.000 permanecen alojadas en campamentos temporales tras perder sus viviendas.
La historia de Lucas había conmovido a la Argentina y a Venezuela durante los días de búsqueda. El niño permanecía desaparecido desde el derrumbe del edificio Miramar, en la localidad costera de Caraballeda, y su familia siguió de cerca cada operativo con la esperanza de encontrarlo con vida.
Uno de los momentos más emotivos ocurrió el 6 de julio, cuando su madre, Blancalida Martínez, llevó una torta de cumpleaños hasta la zona del edificio derrumbado para celebrar simbólicamente los 9 años de su hijo. Rodeada de rescatistas, voluntarios y familiares, le cantó el feliz cumpleaños frente a los escombros y compartió un mensaje esperanzador en redes sociales: «Que el mejor regalo de tus 9 años sea volver a casa con vida».
Dos días más tarde, los equipos de rescate confirmaron el hallazgo del cuerpo del niño entre los restos del edificio. La noticia puso fin a una búsqueda que mantuvo en vilo a ambos países y se convirtió en uno de los casos más emblemáticos de la tragedia que dejó el doble terremoto en Venezuela.
