Crece la interna en el Gobierno por la exposición de Adorni
Manuel Adorni afirmó que está dispuesto a presentarse el 2 de julio en el Senado para brindar su informe de gestión, pese a que Patricia Bullrich había anticipado que el oficialismo analizaba suspender esa exposición. La declaración volvió a dejar en evidencia las tensiones internas dentro del Gobierno.

El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, aseguró este martes que está «a disposición» para concurrir al Senado el próximo 2 de julio y brindar su informe de gestión, en una declaración que contradijo públicamente a la titular del bloque de La Libertad Avanza en la Cámara alta, Patricia Bullrich, quien había anticipado que el oficialismo evaluaba suspender esa presentación.
«Estoy a disposición para presentarme el día 2 de julio próximo en el Honorable Senado de la Nación para brindar el informe de gestión como marca la Constitución Nacional. Fin», expresó Adorni a través de su cuenta en la red social X.
Horas antes, Bullrich había señalado, al retirarse del Congreso, que «en principio se había decidido» que el jefe de Gabinete no asistiera al Senado debido a que los bloques opositores no habían enviado preguntas formales y porque consideró innecesario exponerlo a «10 horas de castigo» político.
La postura de Adorni profundiza las diferencias internas dentro del oficialismo, en momentos en que el funcionario enfrenta una fuerte presión política y judicial por denuncias vinculadas a presunto enriquecimiento ilícito y presuntas irregularidades en sus declaraciones patrimoniales.
La exposición prevista para el 2 de julio adquiere especial relevancia porque sería la primera presentación de Adorni ante el Senado desde que asumió la Jefatura de Gabinete. El funcionario ya había notificado formalmente a la vicepresidenta Victoria Villarruel su disposición a asistir para presentar el informe de gestión N°146, en cumplimiento del artículo 101 de la Constitución Nacional.
En paralelo, sectores de la oposición impulsan pedidos de interpelación e incluso analizan promover una moción de censura contra el jefe de Gabinete, un mecanismo previsto por la Constitución pero que nunca fue aplicado en la historia argentina.
Este martes, Adorni mantuvo reuniones en la Casa Rosada con senadores oficialistas acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, aunque sin la presencia de Bullrich, en otra señal de las tensiones internas que atraviesa La Libertad Avanza.
Desde el entorno de Villarruel recordaron que el jefe de Gabinete tiene la obligación constitucional de concurrir periódicamente al Congreso. «Tiene que venir una vez a cada Cámara. Hasta ahora solo dio un informe de gestión en Diputados, así que no tiene argumentos para incumplir con el mandato constitucional», señalaron fuentes cercanas a la vicepresidenta.
