22 mayo, 2026

Giro en la causa Cuadernos: negó haber visto bolsos en Recoleta

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El encargado del edificio donde vivió Cristina Fernández de Kirchner se retractó de su declaración en la causa Cuadernos y negó haber visto bolsos ingresar al departamento de Recoleta. Además, aseguró que firmó su testimonio de 2018 bajo presión y sin leerlo.

El juicio oral por la causa Cuadernos sumó este jueves un nuevo capítulo de alto impacto luego de que Julio Silva, encargado del edificio de Recoleta donde vivió Cristina Fernández de Kirchner, se retractara de la declaración que había realizado en 2018 y negara haber visto bolsos o valijas ingresar al departamento de la exmandataria.

Silva declaró durante más de dos horas ante el Tribunal Oral Federal 7, integrado por los jueces Fernando Canero, Germán Castelli y Enrique Méndez Signori, que lleva adelante el juicio por presuntas coimas vinculadas a la obra pública durante los gobiernos kirchneristas.

Durante su testimonio, el portero aseguró que firmó la declaración realizada hace siete años ante el entonces juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli sin haberla leído y bajo presión.

“Cometí un delito y lo acepto. Firmé, pero no estaba de acuerdo. Ni lo leí”, sostuvo Silva frente al tribunal.

Los magistrados le exhibieron fragmentos de la declaración que había prestado el 14 de agosto de 2018, en la que afirmaba haber observado entre 2007 y 2010 ingresos frecuentes de bolsos y valijas al departamento ubicado en la esquina de Juncal y Uruguay.

Sin embargo, este jueves negó haber realizado esas afirmaciones y aseguró que atravesó una situación de fuerte presión durante aquel interrogatorio en Comodoro Py. Según relató, durante la declaración le recordaban reiteradamente que “tenía dos hijas”.

“Uno entraba y el otro salía, así fue el interrogatorio mío. Lo pasé muy mal”, afirmó el encargado, de 68 años.

Silva trabaja en el edificio desde 1989 y aseguró haber conocido tanto a Néstor Kirchner como a Cristina Kirchner y sus hijos. También aclaró que nunca tuvo llave del departamento de la familia presidencial.

En relación con Daniel Muñoz, el testigo sostuvo que solía verlo ingresar con un portafolio o pequeños bolsos de mano, aunque aclaró que no siempre lo observaba y que nunca pudo determinar qué contenían esos elementos.

Además, confirmó que Muñoz tenía llave del departamento y acceso a las dos entradas del edificio.

La acusación fiscal sostiene que al departamento de Recoleta llegaban bolsos con dinero provenientes de sobornos vinculados a contratos de obra pública. En la causa, Cristina Kirchner está acusada de haber encabezado una asociación ilícita que, según la investigación, habría operado entre 2003 y 2015 dentro del Poder Ejecutivo.

El juicio oral continúa con nuevas declaraciones testimoniales y se espera que en las próximas semanas declaren otros exfuncionarios y empresarios involucrados en el expediente.

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