
El Gobierno argentino oficializó la habilitación de El Al Israel Airlines para operar vuelos regulares entre Argentina e Israel, mediante la Disposición 6/2026 publicada en el Boletín Oficial. La medida representa un nuevo avance en la conectividad aerocomercial internacional y en el vínculo bilateral entre ambos países.
La autorización permite a la compañía aérea brindar servicios internacionales de pasajeros y carga, incluyendo escalas y destinos intermedios, en el marco de los acuerdos de aviación civil vigentes entre ambos Estados. Según se informó, la empresa cumplió con todos los requisitos legales, operativos y de seguridad exigidos por la Dirección Nacional de Transporte Aéreo y la ANAC.
Las operaciones comenzarán el próximo 29 de noviembre con dos frecuencias semanales. Los vuelos partirán desde Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini los lunes y miércoles rumbo a Tel Aviv, mientras que los regresos desde Israel estarán programados para los domingos y martes.
La ruta será operada con aviones Boeing 787-9 Dreamliner configurados con 271 asientos y una duración estimada de entre 15 y 16 horas. La conexión directa reducirá la necesidad de realizar escalas en ciudades como Madrid, Roma o Miami, como ocurre actualmente.
Desde el punto de vista regulatorio, la medida se apoya en el Acuerdo sobre Transporte Aéreo firmado entre Argentina e Israel en 2017 y en el Memorándum de Entendimiento suscripto en abril de 2026 en Jerusalén, que actualizó las condiciones operativas para las compañías designadas.
En paralelo, El Al Israel Airlines ya comenzó a comercializar pasajes con tarifas promocionales desde USD 1.349 ida y vuelta en clase turista y valores que alcanzan los USD 7.000 en clase ejecutiva.
Analistas del sector consideran que la nueva ruta podría mejorar la conectividad con Medio Oriente y Asia, facilitar el movimiento turístico y comercial, y generar un impacto positivo en las exportaciones y el transporte de cargas.
Especialistas en política internacional también interpretan la habilitación como una señal del fortalecimiento del vínculo político y económico entre Argentina e Israel, en línea con la agenda diplomática impulsada por el Gobierno nacional.
