El swap con China entra en etapa clave tras fuerte reducción de deuda

El Banco Central de la República Argentina ya devolvió casi la totalidad del tramo activado del swap de monedas firmado con China durante la crisis de reservas de 2023 y mantiene pendiente un saldo equivalente a unos USD 675 millones, según reveló el balance anual presentado esta semana por la autoridad monetaria.
De acuerdo con el informe oficial, al 14 de enero de 2026 permanecían “en uso” unos 4.600 millones de yuanes correspondientes al acuerdo bilateral con el Banco Popular de China.
Al tipo de cambio actual, ese monto representa aproximadamente USD 675 millones y constituye el remanente de los USD 5.000 millones que habían sido activados durante el gobierno de Alberto Fernández para reforzar las reservas internacionales en medio de la crisis cambiaria.
El swap con China funciona como un mecanismo de intercambio de monedas entre bancos centrales que permite fortalecer las reservas brutas del país.
Sin embargo, esos fondos solo se transforman en deuda efectiva cuando son utilizados. Una vez activados, pasan a contabilizarse como un pasivo para el Banco Central y quedan sujetos a pagos de intereses y cronogramas de devolución.
El acuerdo marco firmado entre ambas entidades vence en agosto de este año y el gobierno de Javier Milei deberá definir si renueva el entendimiento con China o si opta por cancelarlo definitivamente.
En caso de no extenderse el convenio, el Banco Central perdería de sus reservas contabilizadas unos USD 18.000 millones correspondientes al total del swap vigente.
Los datos oficiales muestran además que la reducción del tramo utilizado fue acelerándose durante el último año.
A fines de 2024 todavía quedaban pendientes alrededor de USD 3.080 millones. Hacia el cierre de 2025 el saldo se había reducido a USD 1.000 millones y ahora ronda los USD 675 millones.
El balance también confirmó que los vencimientos vinculados al tramo activado continuarán cancelándose gradualmente durante el transcurso de 2026.
El Gobierno anterior había recurrido a esos recursos en medio de fuertes tensiones cambiarias, caída de reservas netas y dificultades para afrontar pagos de importaciones y compromisos externos.
Por otra parte, el documento oficial incluyó detalles sobre el swap financiero más reciente acordado con el Tesoro de Estados Unidos.
Según informó la autoridad monetaria, dentro de ese esquema se utilizaron USD 2.500 millones de un programa más amplio anunciado por USD 20.000 millones.
Además, el Banco Central indicó que debió afrontar intereses por USD 17,7 millones derivados de operaciones realizadas por el Tesoro estadounidense en el mercado local durante el período preelectoral.
El futuro del swap con China aparece ahora como uno de los puntos sensibles dentro de la estrategia financiera internacional del Gobierno, especialmente en un contexto marcado por la búsqueda de acumulación de reservas y el reordenamiento de la política monetaria.
