Explosión en Merlo: cuatro heridos, uno grave y el dueño del depósito detenido

Por Alejo Pombo
Explosión en Merlo: cuatro heridos, uno en estado crítico, y el dueño del depósito demorado
La madrugada en Mariano Acosta terminó en una escena dramática. Una violenta explosión en un depósito de garrafas dejó cuatro personas heridas —tres de ellas con quemaduras graves— y a un joven al borde de la muerte, mientras la Justicia avanza contra el responsable del lugar, que funcionaba sin habilitación.
El siniestro ocurrió este miércoles, minutos después de las 6 de la mañana, en un predio ubicado sobre la avenida Constituyentes al 1400, entre Bustillos y Colombres, en el partido bonaerense de Merlo. Lo que comenzó como un foco de incendio se transformó en una serie de detonaciones que sembraron el pánico en todo el barrio.
Las primeras víctimas fueron los propios trabajadores del depósito: Raúl Oscar Cros (38), Diego Hernán Robledo (41) y Víctor Hugo Tuller (47), quienes sufrieron quemaduras de segundo y tercer grado en distintas partes del cuerpo. Fueron asistidos en un primer momento por vecinos —clave en los minutos iniciales— y luego trasladados a la clínica Figueroa Paredes, donde permanecen internados en estado reservado, varios de ellos en terapia intensiva.
Pero la escena más dramática tuvo como protagonista a un vecino. Un joven de 18 años resultó gravemente herido cuando una garrafa salió despedida por la explosión y le impactó en la cabeza. Fue trasladado de urgencia al hospital Eva Perón, donde permanece internado con traumatismo craneoencefálico severo.
Con el avance de la investigación, comenzó a reconstruirse el origen del desastre. Según la declaración de Tuller, uno de los heridos, todo se inició cuando conectaron una pava eléctrica en un ambiente donde habría habido una pérdida de gas. La chispa fue suficiente: el artefacto explotó a centímetros de su rostro y desencadenó el incendio que luego se propagó al resto del depósito.
El dato que agrava el cuadro es que el lugar operaba fuera de la ley. El propietario, identificado como Oscar Adrián Benítez, de 48 años, fue demorado por orden judicial. En su declaración, aseguró dedicarse a la compra y reventa de tubos de gas, pero el relevamiento inicial confirmó que el predio no estaba registrado ni contaba con habilitación.
La causa fue caratulada como “incendio” y quedó en manos del fiscal Fernando Capello, titular de la UFI N° 2 de Morón. El funcionario ordenó pericias para determinar con precisión la mecánica del hecho y dispuso un trabajo conjunto entre Bomberos, Policía Científica y personal especializado en siniestros.
Mientras tanto, en el barrio todavía persiste el miedo. La explosión no solo dejó heridos graves, sino también una pregunta abierta: cuántos depósitos como este funcionan en la clandestinidad, esperando convertirse en la próxima tragedia.
