Economia

El Gobierno ya no intervendrá en los combustibles ¿Habrá aumento de precios?

El presidente de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines (CECHA), Carlos Gold, estimó hoy que tras la liberación del precio de los combustibles, el incremento en las naftas “no va a ser más de un 10 por ciento de aumento”, y se dará “después de las elecciones” legislativas del 22 de octubre.

“El aumento se va a dar después de las elecciones. YPF que tiene el 60 por ciento del mercado y cuya participación accionaria es mayoritaria también del Estado, es la que mueve el amperímetro respecto a los aumentos”, explicó Gold.

Al respecto el titular de la CECHA añadió: “No creemos que ninguna petrolera tome la iniciativa de hacerlo antes que la compañía estatal”.

Sobre la decisión oficial de liberar los precios, Gold aclaró: “Esto no implica un cambio desmesurado de la situación que ya se venía sosteniendo”.

Durante un reportaje en radio Continental, Gold expresó que “indefectiblemente el aumento (en las naftas) se va a dar, pero no en porcentajes distintos de los que se venían especulando”.

“Se hablaba de entre un 6 y 8 por ciento, creemos que puede ser entre 1 0 2 por ciento más, porque el crudo local también se va a poner al nivel del internacional. Creemos que no va a ser más de un 10 por ciento el aumento”, indicó.

El Ministerio de Energía comunicó ayer a las empresas petroleras la “suspensión” del acuerdo interno que establecía una actualización de precios de los combustibles cada tres meses y liberó dichos precios a partir del 1 de octubre próximo.

Esta medida obedece a que el precio internacional del crudo Brent se ubica por arriba de los precios sostenes que rigen para el petróleo crudo local, de 55 dólares para la variedad Medanito (liviano), y de 47 dólares para el Escalante (pesado).

Un aumento en el precio internacional del petróleo tendrá un correlato directo en el local. Un hipotético aumento favorecerá a las productoras locales e incluso podría impulsar inversiones extranjeras en los sectores no convencionales como Vaca Muerta.

En ese escenario, los productores venderán más caro a las refinadoras para que, finalmente, estas trasladen sus mayores costos a los consumidores. Una dinámica similar se observará cada vez que se mueva la cotización del dólar ya que, si bien sus costos no están totalmente dolarizados, es un histórico anhelo de las empresas poder trasladarle a los eslabones más débiles de la cadena los movimientos cambiarios. A su vez, si los precios internacionales vuelven a retroceder, en cambio, debería esperarse una baja en los surtidores.

Quienes conocen el accionar de los petroleros anticipan que los precios serán inflexibles a la baja. El argumento corporativo es que, incluso cuando no se mueven los precios internacionales del crudo, no logran compensar el impacto de la devaluación sobre sus costos. Por eso esperan que las pizarras de las estaciones de servicio muestren nuevas subas en los próximos meses.

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