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Trump acusó a Obama de intervenir sus teléfonos en las elecciones

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó hoy a su antecesor, Barack Obama, de haber intervenido su teléfono durante el “sagrado” proceso electoral, en medio de un nuevo escándalo en su gobierno por las reuniones que funcionarios de su gabinete mantuvieron con funcionarios rusos durante la campaña.

“Qué bajo cayó el presidente Obama al pinchar mis teléfonos durante el sagrado proceso electoral. Esto es Nixon/Watergate”, escribió Trump en la red social Twitter sin aportar detalles para probar sus acusaciones.

En una serie de tuits publicados esta mañana, Trump calificó al ex mandatario de “malo” o “enfermo” por haber grabado sus conversaciones telefónicas y sugirió que podría llevarlo a los tribunales.

“Apostaría a que un buen abogado podría hacer un gran caso del hecho de que el Presidente Obama pinchara mis teléfonos en octubre, justo antes de las elecciones”, escribió el mandatario.

Trump, quien se encuentra en su residencia privada de Mar-a-Lago en Florida para pasar el fin de semana, no ofreció pruebas de estas acusaciones, que equiparó al escándalo del Watergate que acabó con la Presidencia de Richard Nixon en 1974.

De su lado, Obama replicó hoy a su sucesor que “nunca” ordenó la grabación de las conversaciones de ningún ciudadano estadounidense.

“Ni el Presidente Obama ni nadie en la Casa Blanca ordenaron la vigilancia de ningún ciudadano estadounidense”, aseguró Kevin Lewis, portavoz del ex mandatario en un escueto comunicado.

Lewis agregó que “una regla básica del gobierno de Obama era que ningún funcionario de la Casa Blanca interferiría en ninguna investigación independiente del Departamento de Justicia”.

“Cualquier otra sugerencia al respecto es simplemente falsa”, culminó el comunicado del portavoz de Obama.

Trump también se refirió al escándalo desatado esta semana en su gobierno luego de que el diario Washington Post revelara que su fiscal general, Jeff Sessions, mantuvo reuniones con el embajador ruso, Serguei Kislyak, durante la campaña electoral del año pasado.

Según el mandatario, Kislyak también fue a la Casa Blanca durante el mandato de Obama.
“El mismo embajador de Rusia que se reunió con Jeff Sessions visitó la Casa Blanca de Obama 22 veces”, aseguró Trump.

La reunión con Kislyak desató un caos en Estados Unidos y obligó al fiscal general a recusarse de participar en la investigación que Washington está llevando adelante contra los rusos, por, supuestamente, haber pirateado los servidores del Partido Demócrata para perjudicar a la rival de Trump en las elecciones, Hillary Clinton.

Pero más allá de las cuestionadas reuniones, el mayor problema radica en que durante las audiencias de confirmación en el Senado, Sessions cometió perjurio cuando negó haber mantenido reuniones con funcionarios rusos.

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