San Luis

Merlo: Procesaron a un chofer de colectivo por violar a una pasajera

El hecho ocurrió en enero de 2018, a bordo de una unidad del transporte urbano, según la denuncia.

Todo lo que el colectivero Fernando Urquiza dijo, en una declaración indagatoria por demás extensa, que se prolongó seis horas a lo largo de dos días, no alcanzó para debilitar la convicción del juez Penal de Santa Rosa, Jorge Pinto, de que el chofer habría violado a una pasajera dentro de un colectivo del servicio de transporte urbano de Villa de Merlo. El sospechoso declaró el martes y el miércoles de la semana pasada. El sábado, el magistrado lo procesó y dispuso su prisión preventiva.

El procesado está alojado en la alcaidía de la Unidad Regional 3 de Policía, en Concarán, pero este lunes a primera hora será trasladado al Complejo Penitenciario Uno, de la ciudad de San Luis, informó el subjefe de la regional, comisario Jorge Bustos.

Mientras tanto, el abogado de Urquiza, Ariel Becerra, se apresta a apelar la resolución del juez Pinto, impugnar la pericia psicológica que le hicieron al acusado y pedir su excarcelación, porque “está arraigado en Merlo y no hay riesgo de que se fugue o interfiera en la investigación”, según le adelantó este domingo a El Diario.

El defensor sostuvo que en su indagatoria el imputado “dio gran cantidad de detalles que a criterio de esta parte le quitan veracidad al relato de la denunciante”.

En tanto, una fuente de la investigación aseguró, sin dar precisiones, que en su dilatado relato Urquiza “dio vueltas y vueltas, pero dejó muchos huecos”.

Aunque el caso tuvo recién ahora un pronunciamiento importante, el hecho no es reciente. Según denunció una chica de 16 años, Urquiza abusó de ella el 6 de enero del año pasado, entre las diez y las once de la noche, en la zona de Cerro de Oro.

La denuncia tampoco fue inmediata. La madre de la adolescente la hizo en diciembre de 2018, recién una vez que supo lo que había pasado, porque la chica no se lo había contado hasta entonces.

La revelación se produjo porque la joven se quejaba de un dolor corporal y su madre le hizo notar que hacía tiempo que manifestaba ese malestar físico. Entonces la hija le dijo que todo había comenzado el Día de Reyes, cuando un colectivero de la empresa Zenibus, concesionaria del servicio urbano, la había atacado. Para ese entonces la chica ya sufría un estado emocional quebrantado, por la pérdida de un familiar, que la había afectado sobremanera.

La resolución del procesamiento también se retrasó porque el abogado del imputado impugnó la entrevista psicológica a la menor en la Cámara Gesell de tribunales. Becerra sostiene que el sospechoso no fue notificado de esa prueba y por eso no pudo designar un perito de parte. Llegó con sus planteos hasta el Superior Tribunal de Justicia, que se los rechazó.

Justamente una de las pruebas en las que el juez Pinto basó su resolución es el informe de la Cámara Gesell a la menor. La psicóloga que la hizo validó totalmente el relato de la adolescente.

“Obviamente no estamos de acuerdo con la resolución y la vamos a apelar. No compartimos en absoluto la valoración de toda la prueba, por eso iremos en apelación ante la Cámara, para que revise todo”, dijo el abogado de Urquiza. Aseguró que también impugnará una pericia psiquiátrica y psicológica que le hicieron la semana pasada al detenido, porque “intervino la misma psicóloga que ya había avalado el relato de la denunciante”.

“Mi cliente –afirmó– niega haber tenido contacto sexual con ella y niega absolutamente el hecho”.

Becerra dijo que, al enterarse de que había sido denunciado, el chofer empezó a pensar quién podía ser la persona que lo acusaba. “Y recordó un incidente con una pasajera, de más o menos esa fecha, que se produjo porque ella quiso fumar en el colectivo y él no se lo permitió; ella se puso agresiva, discutieron”, dijo.

Urquiza tiene 49 años y es originario de Buenos Aires, pero hace alrededor de veinte años que está radicado en Merlo. Para la fecha en que, según la denuncia, ocurrió el hecho, llevaba tres meses como chofer de Zenibus.

“El juez está convencido en razón de todas las pruebas, las pericias, el informe psicológico es concluyente y el relato de la víctima en sí mismo es absolutamente creíble, por eso firmó el procesamiento”, dijo una fuente judicial.

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