San Luis

Hallaron cabellos y más restos óseos que podrían ser de Rubilar

Estaban a unos 180 metros de donde encontraron los otros huesos, en el maizal de un campo cercano a Las Isletas.

Mientras la Justicia aún tramita la realización de los análisis de ADN de los huesos humanos hallados en el campo “La Laura” para establecer si le pertenecen a Juan Carlos “Pupi” Rubilar, la Policía continúa la búsqueda de más rastros del joven desaparecido el 4 de febrero. Después de un par de días sin resultados, el afilado olfato de los canes, especializados en el hallazgo de cadáveres, apuntó a posibles pistas del joven discapacitado. Los perros detectaron cabellos, pedazos de restos óseos y algunos globos y bombitas desparramados en el mismo maizal donde estaban los otros huesos.

Como sucedió el miércoles 27 de junio, cuando descubrieron la primera parte de los restos, cada elemento hallado fue individualizado, recolectado, sellado y enviado a la morgue judicial de Villa Mercedes. Al igual que el anterior secuestro seguramente será sometido a estudios genéticos, antropológicos y forenses para establecer, entre otros detalles, si son humanos, a quien pertenecen, hace cuánto que estaban en ese campo ubicado a medio camino entre Las Isletas y Lavaisse, por la ruta 11, y si tiene lesiones o cualquier otro signo que dé cuenta de si sufrió una muerte violenta.

Es difícil saber, a simple vista, a qué parte del esqueleto corresponden los huesos. Pues están rotos y, en algunos casos, no son más que astillas, refirió el oficial principal Juan Zavala, subjefe la Subcomisaría 24ª. De lo encontrado sólo pudieron distinguir el fragmento de una vértebra.

Las partes óseas estaban unos 180 metros al noroeste de donde ubicaron la calavera, la pelvis y los otros huesos, hace casi dos semanas. Como aquella vez, estaban diseminados a orillas de la cueva de un peludo, en una especie de pozo rodeada de médano. A un lado de ellos, había una bola de cabellos y, a un metro de ahí, otro mechón.

Todo eso fue detectado por “Halcón”, el ovejero alemán del reconocido adiestrador rionegrino Marcos Herrera, que viajó desde Ezeiza para trabajar por segunda vez en la búsqueda del joven de 29 años. “Halcón” y el sabueso “Duque” ya habían rastrillado, junto a “Gerardo” y “Coco” de la división Canes de Villa Mercedes, el campo vecino “El Indio”, a mediados de febrero.

Herrero y sus multipremiados perros llegaron a Villa Mercedes el miércoles y probablemente mañana ya tengan que partir hacia Buenos Aires.

Antes de emprender el rastrillaje, los adiestradores hacen que los canes huelan la única zapatilla que fue encontrada junto al resto de los huesos la primera vez. A partir de ese momento, el animal puede trabajar durante dos horas con esa pista y, luego, cuando se agota, los entrenadores hacen que otro perro olfatee el calzado para seguir la búsqueda.

Si no hubiera sido por los canes era probable que los pelos y los diminutos trozos de huesos pasaran desapercibidos para los policías, pues los restos se tornaron tan amarillentos como la siembra del maíz y los finos cabellos, que en una superficie como esa son casi indetectables para el ojo humano, aclaró Zavala.

En otro punto del maizal de 680 hectáreas, a escasos metros de donde descubrieron los primeros huesos, encontraron un par de globos y bombitas de agua. No sería raro pensar que puedan haber sido de “Pupi”, dado que unas horas antes de desaparecer el chico había estado en la última noche de “Los Corsos de los Pueblos”, en el parque La Pedrera.

Ayer, pasado el mediodía, los policías reanudaron los rastrillajes hasta que la luz del sol se los permitiera. Según estimó el subjefe de la Subcomisaría 24ª, ya recorrieron poco más de la mitad de “La Laura”. “No perdemos la esperanza de hallar la bermuda de jean, la riñonera y la otra zapatilla que están faltando”, y que usaba Rubilar la noche que desapareció, dijo.

Fuente: El Diario de la República

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