San Luis

Grupo Ledesma justificó cierre de papelera en San Luis por caída de la demanda y sustitución de productos

El grupo agroindustrial Ledesma justificó hoy el cierre de la fábrica de papel encapado radicada en la provincia de San Luis, el pasado 31 de octubre, ante la fuerte caída en la demanda, tanto global como doméstica de ese producto, y además por la decisión de comenzar a producir un papel “más natural y ecológico”.

Según explicó la compañía, en una nota enviada a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, el avance de la digitalización “es un proceso irreversible” que deriva en la “fuerte reducción del uso de folletería, impresión de facturas, revistas y libros de alta calidad, que son productos que mayoritariamente se realizan con el papel encapado”.

El “exceso de oferta” del producto “afectó y estimamos seguirá afectando la rentabilidad de este segmento”, agregó Ledesma.

Precisó luego que en el mercado interno, donde la empresa colocaba toda su producción, la caída fue de aproximadamente 37% en los últimos cuatro años.

Ledesma es el único productor local de papel encapado y abastece aproximadamente el 37% de la demanda actual; el resto es cubierto con papel importado en mayor medida de Europa y luego de Asia.

Por otra parte, añadió la nota a la Bolsa, la empresa desarrolló una nueva línea de resmitas llamada NAT, a fin de introducir en el mercado “el concepto de un papel más natural y cuya producción colabora con el medio ambiente”.

Ese papel es elaborado en un 100% a partir de fibra celulósica proveniente de caña de azúcar y no utiliza los blanqueadores químicos en su proceso productivo.

A diferencia de lo que ocurre con el papel encapado, explicó Ledesma, “prácticamente no existen productores de papel en el mundo que puedan fabricar un producto con características similares a las de NAT”.

“Creemos que tanto en Estados Unidos, Europa y Asia este tipo de papel, más natural y ecológico, será muy bien recibido”, confió la compañía.

Ledesma destacó que invertirá US$ 4,5 millones para incrementar en aproximadamente 23.000 toneladas anuales la capacidad de producción de las nuevas resmitas, a partir de la segunda mitad de 2020.

El cierre de la planta de San Luis, en la que se desempeñaban 70 empleados, y la nueva inversión permitirán a la empresa rotar unas 15.000 toneladas año de papel encapado al nuevo segmento productivo, y “una vez evolucionado el nuevo proyecto se obtendrá un flujo diferencial anual de aproximadamente US$ 2,6 millones”, concluyó la nota a la Bolsa.

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