17 de agosto: Aniversario del fallecimiento del General José de San Martín
17 de agosto de 2012
“…Para defender la causa de la Patria no hace falta otra cosa que orgullo nacional…” (José de San Martín)
“La guerra la tenemos que hacer del modo que podamos. Si no tenemos dinero, carne y un pedazo de tabaco no nos han de faltar. Cuando se acaben los vestuarios nos vestiremos con las bayetitas que trabajan nuestras mujeres, y sino andaremos en pelotas como nuestros paisanos los indios. Seamos libres, que los demás no importan” (José de San Martín en La campaña Libertadora).
“Unámonos, paisano mío, para batir a los maturrangos que nos amenazan: divididos seremos esclavos; unidos, estoy seguro de que los batiremos; hagamos un esfuerzo de patriotismo, depongamos resentimientos particulares y concluyamos nuestra obra de honor. Mi sable no saldrá jamás de la vaina por opiniones políticas; usted es un patriota y yo espero que hará en beneficio de nuestra independencia todo género de sacrificios…” (Carta del Gral. San Martín a Estanislao López – 1819).
“La patria no hace al soldado para que la deshonre con sus crímenes, no le da armas para que cometa la bajeza de abusar de estas ventajas ofendiendo a los ciudadanos con cuyos sacrificios se sostiene. La tropa debe ser tanto más virtuosa y honesta cuanto es creada para conservar el orden , afianzar el poder de las leyes y dar fuerza al gobierno para ejecutarlas y hacerse respetar de los malvados que serían más insolentes con el mal ejemplo de los militares. La patria no es abrigadora de crímenes”. (José de San Martin)
“Cada gota de sangre americana que se vierte por nuestro disgustos me llega al corazón. Paisano mío, hagamos un esfuerzo y dediquémonos únicamente a la destrucción de los enemigos que quieren atacar nuestra libertad. No tengo más pretensiones que la felicidad de la patria. (Carta se San Martín a José Gervasio de Artigas – Capdevilla, Arturo.”El pensamiento vivo de San Martín. Bs.As. Edit.Losada 1957)
El Libertador San Martín empleó el término “gaucho” en dos comunicados para referirse a valientes fuerzas patriotas, pero la élite ilustrada porteña, sin embargo, lo suplantó por la expresión “patriotas campesinos” cuando los mensajes se publicaron en la Gaceta ministerial oficial (Cfr. Pérez Amuchástegui, A. J., Mentalidades Argentinas, Eudeba, Bs. As. 1970; Rojas, Ricardo, El Santo de la Espada, Losada, Bs. As. 1950, pág. 165).
Cuando se retira a la vida privada, regresa a Buenos Aires y el 11 de febrero de 1824, se exilia voluntariamente y viaja a Europa, para asegurarle una buena educación a su hija.
En 1825, el general José de San Martín decidió escribir una serie de normas para su hija Mercedes Tomasa, en ellas se encuentran las virtudes civiles del Libertador, donde se puede advertir el amor y respeto hacia el prójimo.
*Humanizar el carácter y hacerlo sensible, aún con los insectos que nos perjudican.
*Inspirarle amor a la verdad y odio a la mentira.
*Inspirarle gran confianza y amistad, pero uniendo el respeto.
*Estimular en Mercedes la caridad a los pobres.
*Respeto hacia la propiedad ajena.
*Acostumbrarla a guardar un secreto.
*Inspirarle sentimiento de respeto hacia todas las religiones.
*Dulzura con los criados, pobres y viejos.
*Que hable poco y lo preciso.
*Acostumbrarla a estar formal en la mesa.
*Amar el aseo y desprecio al lujo.
Inspirarle amor por la Patria y por la Libertad.
En 1844, elogia la participación Argentina en la Vuelta de Obligado, y le regala su sable preferido a Juan Manuel de Rosas por su “labor patriótica”.
Ya en el viejo continente se estableció en Francia, en la ciudad de Boulogne-sur Mer, donde ya viejo y enfermo, falleció el 17 de agosto de 1850, rodeado de sus seres queridos.
En 1880 sus restos son repatriados y descansan en un mausoleo construido en la Catedral de la Ciudad de Buenos Aires.
Marcha de San Lorenzo
Febo asoma; ya sus rayos
iluminan el histórico convento;
tras los muros, sordo ruido,
oír se deja de corceles y de acero.
Son las huestes que prepara
San Martín para luchar en San Lorenzo;
el clarín estridente sonó
y la voz del gran jefe
a la carga ordenó.
Avanza el enemigo
a paso redoblado,
al viento desplegado
su rojo pabellón.
Y nuestros granaderos,
aliados de la gloria,
inscriben en la historia
su página mejor.
Cabral, soldado heroico,
cubriéndose de gloria,
cual precio a la victoria,
su vida rinde, haciéndose inmortal;
y allí, salvó su arrojo
la libertad naciente
de medio continente,
¡Honor, honor al gran Cabral!
(Letra: Carlos J. Benielli – Música: Cayetano A. Silva)














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