Una mujer asegura que sus siliconas envenenaron a su bebé
28 de marzo de 2012
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Una mujer inglesa de 31 años asegura que una filtración en sus siliconas PIP envenenó a su bebé, pues las mismas contenían material industrial que generalmente se utiliza para rellenar colchones.
Suzanne de 31 años declaró que su estado de salud no había sido bueno durante varios años y finalmente descubrió que sus siliconas tenían una filtración y el líquido que las componían había infectado su cuerpo.
A partir de que ella se puso los implantes comenzó a enfermarse con frecuencia y ahora sostiene que eso también enfermó a su bebé hasta que quitarle la vida.
“Creo que el veneno de mi cuerpo que me hizo tan mal mató a mi hijo. Nadie puede decir con certeza si existe una relación entre la ruptura de mis implantes y la muerte de Iván [el bebé], pero sí sé con seguridad que antes de que tuviera implantes siempre estuve bien, y después de tenerlos siempre estaba enferma”.
“Cuando decidí tener implantes yo creía que sabía todos los riesgos. Nunca pensé perder a mi hijo iba a ser uno de ellos”.
“Ahora quiero llevar adelante una investigación sobre esto porque creo que mi hijo estaría vivo si mis implantes no se hubieran roto. Ninguna madre debería enterrar a un hijo. La idea de que mis implantes pueden haber desempeñado un papel en su muerte, me mata.”
La pesadilla de la joven comenzó tras la cirugía de los implantes, sintiendo extraños síntomas a los seis meses de la operación como una rara hinchazón en el busto derecho. Los doctores le dijeron que era normal pero las infecciones en su pecho, garganta y oidos comenzaron a ser constantes.
Después de ser una chica sumamente sana, comenzó a ir al médico todas las semanas y su madre le sugirió que podían ser los implantes pero ella no lo creyó. En el medio de su debilitada salud, Suzanne recibió la noticia de que estaba embarazada. El proceso fue una pesadilla, dolores constantes en el cuerpo, vómitos y mareos regulares, pero el bebé parecía desarrollarse con normalidad.
Aunque en la semana 27, Iván simplemente murió sin ninguna razón aparente. Unos días antes, una ecografía mostró que todo se encontraba normal. El 9 de junio de 2008, Suzanne dio a luz a Iván ya muerto.
Exámenes en la placenta demostraban que no había nada extraño en su evolución en el vientre y poco después la joven se enteró que tenía una filtración en sus siliconas. Ahora ella sostiene que esa fe la causa de la muerte de su hijo.













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