Fotos de desaparecidos de los “vuelos de la muerte” salen a la luz

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Buenos Aires, 15 de diciembre de 2011
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Pasaron 32 años de aquellos días oscuros en la Argentina, donde las personas que eran tildadas de “subversivas” recibían torturas, eran violadas, asesinadas y en ocasiones arrojadas a las aguas del Río de La Plata.

Hasta ahora, las pruebas de los llamados “vuelos de la muerte” eran solamente testimonios de sobrevivientes, pero la historia parece pasar factura con el hallazgo de unos documentos fotográficos y escritos, que darían cuenta de los desaparecidos arrojados a las aguas, en la última dictadura militar argentina.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la Organización de Estados Americanos (OEA) archivó durante 32 años, unas 130 fotografías de cuerpos encontrados en algunas playas de Uruguay. Los hallazgos se produjeron entre 1976 y 1979.

En 1979 la CIDH, realizó una inspección en Argentina y entonces recibió los documentos, los cuales fueron archivados en una carpeta amarilla, con una inscripción en birome que dice: “observation in loco”, según publicó La Nación.

Los documentos poseen la descripción de al menos 20 cuerpos y los mapas de las playas donde fueron encontrados, como así también copias de legajos de inteligencia de las autoridades uruguayas de aquella época.

Las fotos publicadas en esta nota, pertenecen a una mujer encontrada en la playa uruguaya “La Floresta”, quien a pesar de haber estado varios días en el agua, aun conservaba las uñas de sus pies pintadas.

La foto tiene un informe donde se describe: “fractura de muñecas, como si hubiera estado colgada de ellas; quemaduras en ambas manos; derrame sanguíneo interno provocado por la rotura de vértebras” y “zona pubiana, anal y perianal destrozada con objetos punzantes”.

Agrega el autor del informe: “Dos intentos míos de calificar el caso como violación y homicidio fueron descalificados”.

Dada las características del cuerpo, se construyeron versiones que giraban en torno a una supuesta vinculación de la mujer con una banda de narcotraficantes o que pertenecía a grupos que realizaban orgías en altamar.

La CIDH no afirma con seguridad que los cuerpos pertenezcan a detenidos de la ESMA, pero cree que es posible. Las marcas en los cuerpos cuentan relatos macabros, signos de tortura por doquier hablan por sí solos.

La causa de la ESMA es llevada adelante por el juez Sergio Torres, y fue el magistrado quien pidió la apertura de estos archivos, los cuales pueden servir no solo para identificar a más personas desparecidas en la última dictadura, sino también para echar más luz a esa parte tan oscura de la historia argentina.

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