La Televisión Digital nace en un “Espacio de Conflicto”.

Por Pablo Perel – 25/11/2011
Osvaldo Nemirovsci, Coordinador General del Consejo Asesor de la TV Digital Argentina, presentó su libro “El Desafío Digital en la televisión argentina.”
Tal como nos instruyera Aristóteles hace 2.300 años en su texto La Poética, los narradores audiovisuales, dramáticos y literarios sabemos que sin conflicto no hay historia. Y así describe Osvaldo Nemirovsci con luminosa sencillez, el espacio en que surgela Televisión Digital Argentina en su flamante libro presentado en sociedad el pasado 22 de noviembre. Así, con la mirada de un narrador, les cuento aquí mi lectura.
Bajo el título “El Desafío Digital”, el texto de Nemirovsci nos relata una historia de candente contemporaneidad: el nacimiento y puesta en marcha de la televisión digital en la Argentina. Comoen las buenas historias que los telespectadores ansiamos ver en la pantalla, el autor nos ubica en el primer escenario: el tecnológico, y explica en un lenguaje “apto para todo público” en qué consiste una señal digital de TV, sus alcances y sus diferencias con la ya antigua señal analógica que míticamente surcaba el éter. Continúa el relato presentando un segundo escenario: el social; la forma tradicional en que los mercados introducen las novedades tecnológicas de consumo masivo es lanzándolas en condiciones de precio y accesibilidad sólo permisibles para el vértice superior de la pirámide del poder adquisitivo. Es entonces cuando surge el tercer escenario del relato, el político, que decide quebrar el modelo establecido de accesibilidad minoritaria y define el “Espacio de Conflicto”. Aquí es donde vemos la sonrisa satisfecha de Aristóteles; la historia está planteada y el lector/ espectador está pendiente de la resolución del conflicto. Como toda historia, ésta tiene un héroe que se enfrenta a sus antagonistas blandiendo un recurso salvador:la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Como si se tratara dela Excálibur del Rey Arturo, la ley permite quebrar el hechizo de la accesibilidad minoritaria, invirtiendo la pirámide social. El Estado Argentino adquiere más de un millón de conversores digitales y los destina en comodato a los sectores más vulnerables del tejido social. Este desenlace se presenta igual de festivo y feliz que el de los mejores relatos clásicos que leíamos o que nos narraban en la infancia. Se anticipa ya la escena final en que el pueblo celebra con alegría al mismo tiempo que los anteriores antagonistas, los monopolios, deciden reformarse y sumarse a la felicidad común.
Volviendo a la realidad, “El Desafío Digital” de Nemirovsci es la memoria de un trabajo, de la construcción de una idea, y un relato que mañana será historia. En esta palpitante narración, tanto los espectadores como la comunidad de producción televisiva de todo el país, son hoy los verdaderos protagonistas.













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