Mubarak abandonó la presidencia de su partido y los intereses regionales se aproximan

Egipto, 5 de febrero de 2011

Estamos en el día número 12 de las protestas sociales del pueblo egipcio contra Hosni Mubarak y el poder finalmente está cediendo. Hoy, el Presidente Faraón renunció a su cargo como titular del Partido Nacional Democrático, y las potencias acercan sus intereses mientras Egipto se aproxima a la recta final de las protestas.

Toda la mesa chica del PND ha renunciado hoy, y el país parece cada vez más cerca de conseguir la libertad política que tanto añora; sin embargo, hay quienes buscan intentar que esto no sea así.

Conocemos la región en la que se encuentra Egipto y los conflictos que la rodean, por lo cual no es difícil imaginar los intereses que quieren introducirse en lo que, por ahora, es una rebelión popular impresionante.

Estados Unidos e Israel, su país aliado en la zona, apelan a una continuidad en las relaciones que sostenían con el gobierno de Mubarak. Fue precisamente con esa gestión que alcanzaron tratados de paz beneficiosos para el país hebreo, e incluso pactos comerciales en los que Egipto sale claramente desfavorecido (por lo que se hablaba de corrupción por parte del Presidente). Es por ello que intentaron lograr que el vicepresidente quedase en el poder, pero el pueblo lo rechaza también.

En tanto, gran parte de medio oriente, con su influencia islámica, busca que se pueda establecer un gobierno religioso que apoye su lucha contra Israel y fortalezca su situación político-militar.

El pueblo de Egipto, por su parte, busca democracia. Es un buen punto por dónde empezar a liberarse, pero debe haber un fuerte segundo paso para conseguir un verdadero avance y hacer que esta revuelta no haya sido en vano.

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