Mató a 8 presos en el motín de Sierra Chica, pero Brandan Juárez estaba libre

Hurlingham, 28 de enero de 2011

Marcelo Brandan Juárez, el líder de los llamados “Doce apóstoles de la muerte”, quienes en 1996 llevaron a cabo el más sanguinario motín de la historia carcelaria argentina en el penal de Sierra Chica, fue detenido nuevamente, luego de recuperar la libertad hace casi cuatro meses.

Brandan Juárez se tiroteó con la policía cuando intentaba secuestrar a dos comerciantes en Hurlingham, y fue finalmente detenido.

El delincuente, uno de los más peligrosos del país, se encuentra alojado en la comisaría de William Morris, al oeste del conurbano bonaerense, y espera su traslado. Está acusado de privación ilegal de la libertad, robo de vehículo, tenencia ilegal y disparo de arma de fuego.

Desde el 30 de marzo al 7 de abril de 1996 Brandan Juárez y sus cómplices tomaron el poder del penal de Sierra Chica. Asesinaron a ocho reclusos, incendiaron varios sectores de la cárcel y, según testigos, habrían llegado a cocinar empanadas utilizando la carne de sus propias víctimas.

Pasó la mayor parte de su vida en prisión, entró a los 19 años a la cárcel, hace algunos meses, este hombre de 43 años que mató a 8 presos recuperó la libertad gracias al beneficio del “2 x 1”. En 2000 había sido condenado a perpetua, pero sólo permaneció 14 años recluso, desde 1996 hasta 2010.

Junto a él se encuentra otro detenido identificado como Gustavo Pedro Ferreyra, de 48 años. De todos modos, la policía sospecha que su identificación es falsa y que podría tratarse de otro ex integrante de “Los doce apóstoles”.