Por un equipo sin sentido común

Karina Ranni, coach ontológico profesional, presenta a Nicolás Rodríguez Alvarez, docente de Capacitación Profesional y director de 201-Aprendizaje Organizacional.

POR UN EQUIPO SIN SENTIDO COMÚN

Por Nicolás Rodríguez Alvarez (*)

En diferentes dominios de relación (Amistades, Padres e hijos, Parejas, Relaciones Laborales, etc) me observo y observo a otras personas creyendo que ante una situación dada, el otro va a accionar de una manera en particular y predecible (“la manera lógica” dirían algunos), olvidándonos que lo particular y predecible (“lo que sería lógico”) difiere en cada uno de nosotros y en cada momento de nuestra vida y esta diferenciación tiene que ver con nuestra estructura sistémica individual.

Aceptando esta premisa, ¿Cómo hacemos los seres humanos para lograr accionar coordinadamente en pos de un objetivo específico si nuestras estructuras (“lógicas de pensamiento”) difieren entre si?

La primera respuesta –simplista- que se me ocurre en este momento es el “sentido común”.

Al decir esto no puedo dejar de lado lo que exponía anteriormente ya que el significado que yo le otorgo a “sentido común” va a estar dado por mi estructura interpretativa que difiere de la de cada uno de ustedes. Por consiguiente expondré este supuesto tomando lo que expresa al respecto James Selman: “sentido común es la comprensión colectiva del mundo basada en experiencias y prácticas pasadas”.

Basados en este supuesto, si yo como parte de un equipo, me relaciono con este desde el sentido común (para ser mas riguroso, desde lo que para mi ES sentido común), probablemente mis posibilidades en la interacción con el objetivo a lograr y con los diferentes “sentidos comunes” de los otros integrantes del equipo esté restringida a lo que yo considero “lógico” desde mis experiencias y prácticas pasadas. Si cada uno de “nuestro equipo” elige sus acciones desde su sentido común, probablemente nos constituiremos en un “conjunto de luchadores” donde buscaremos convencer al otro que sus acciones elegidas están erróneas, perdiendo de foco que son consecuencia de “sentidos comunes” diferentes.

La Teoría General de Sistemas sostiene que “todo sistema es sinérgico en tanto el examen de sus partes en forma aislada no puede explicar o predecir su comportamiento. La sinergia es, en consecuencia, un fenómeno que surge de las interacciones entre las partes o componentes de un sistema”. Por consiguiente la clave no consiste en lograr la sinergia del sistema ya que esta está garantizada. La clave pasa por lograr un tipo de sinergia que le sirva al sistema en función de lograr el objetivo deseado.

Si el punto de partida para la elección de las acciones del equipo está basado en una sinergia construida desde el sentido común, probablemente las acciones posibles serán una “cuasi-repetición” de las acciones realizadas en el pasado, o sea un conjunto de procesos reactivos. En cambio si estas acciones son consecuencia de una sinergia construida desde un objetivo común, probablemente pierda foco el pasado como motor y sea absolutamente necesario que el equipo se instale en un proceso creativo que sea coherente con en futuro deseado.

Stephen Covey dice en su libro Los siete hábitos de la gente altamente efectiva que los seres humanos sostenemos simultáneamente dos mapas mentales desde los que construimos nuestros comportamientos “El mapa de como creo que las cosas son y el mapa de como creo que las cosas deberían ser”.

En función de lo trabajado en este ensayo, mi hipótesis sobre este fenómeno humano al que llamamos trabajo en equipo consiste en un acuerdo de los mapas mentales que serán motor de creación de nuestras acciones. Por consiguiente, para lograr que un grupo de personas trabaje en equipo, parecería pertinente restarle foco de intervención a las acciones que realizan, para enfocarse en las estructuras individuales y colectivas que crearán tales acciones.

Para continuar desarrollando esta explicación sobre el trabajo en equipo, quiero dejar abiertas las siguientes preguntas:

¿Qué factores intervienen para que el ser humano sostenga su sentido común y lo viva como verdad?

¿Qué haría que cada uno de nosotros eligiéramos soltar nuestro sentido común en función de “abrazar” (lease crear) uno nuevo del equipo?

¿Cómo interviene este fenómeno en los diferentes tipos de relaciones? (Amistades, Pareja, Familares, Laborales)

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