Abuela de 72 años y su nieto de 26, enamorados y esperando un bebé

Pearl Carter es una mujer de 72 años que disfruta de su sexualidad con un joven de 26, llamado Phil Bailey. Hasta allí, más allá de la notable diferencia de edad, no parece tan rara la historia en estos tiempos que corren. Ahora, si yo les dijese que Phil es en realidad el nieto biológico de Pearl y que sumado a eso acaban de alquilar un vientre sustituto para tener un hijo, puede que la crónica se desvíe un poco de los carriles normales.

Poco les importa las críticas y el horror público que causó la noticia en sus alrededores. La inusual pareja está convencida de su amor y ya rompieron el chanchito para afrontar los 54.000 dólares que cuesta alquilar un vientre sustituto y cumplir su sueño de tener un hijo.

“No me interesa la opinión de los demás,” dice Pearl. “Estoy enamorada de Phil y él está enamorado de mí. Pronto voy a celebrar con mi hijo o hija en brazos, y Phil será un padre orgulloso.”

Por su parte, el joven Phil tampoco oculta sus sentimientos “Amo a Pearl con todo mi corazón. Siempre me he sentido atraído por las mujeres mayores y creo que Pearl es magnífica. No puedo esperar a tener un hijo con ella.”

Preguntados por las reacciones de la gente al verlos juntos, contestaron: “Sí, se nos ríen y hasta intentan agredirnos cada vez que salimos y nos besamos en público, pero no nos importa. Cuando estás enamorado no puedes evitarlo.’

La pregunta que seguramente usted debe estar haciéndose en este momento sería: Cómo fue que sucedió y en qué circunstancias…

Pearl tenía 18 años cuando quedó embarazada de Lynette. Proveniente de una familia religiosa decidió con sus padres dar el bebé en adopción para evitar (vaya ironía) el rechazo público.

Se casó posteriormente pero nunca volvió a tener hijos. Años atrás se dedicó a buscar a su hija, pero no tuvo éxito y cesó sus voluntades.

Lynette, por su parte, creció sin conocer nunca a Pearl y en 1983 tuvo a su hijo, Phil, a quién crió como madre soltera.

“Mi madre me contó que ella había sido adoptada cuando tenía yo 18 años, y al mismo tiempo, me dijo que había sido diagnosticada con cáncer cerebral,” cuenta el joven. “Estaba devastado.”

Seis meses fue lo que le tomó a la enfermedad llevarse a Lynette y dejar a Phil sin familiares conocidos. Así fue que, finalmente, decidió buscar a su abuela.

Tres años le tomó al muchacho localizarla. Encontró su dirección y le escribió una carta.

Pearl asegura que al momento de recibir la postal “se quedó dura como una piedra”. “Mi corazón saltaba de alegría. Le escribí de inmediato e incluí mi número de teléfono.”

Phil llamó entonces a la madre de su madre. Ambos estaban nerviosos. Pearl le contó como fue obligada a dejar a su hija y Phil le contó sobre su muerte.

“Cuando me envió su foto por correo electrónico, pensé ‘que hombre guapo y sexy’ y luego me reté a mi misma: ¡es mi nieto!”

Pero esa confusión de Pearl sería el inicio de la historia. La mujer habló con un amigo, quien le contó acerca de un artículo que había leído sobre la Genética de Atracción Sexual (GSA), que ocurre cuando los parientes cercanos se reúnen como adultos y se sienten atraídos el uno al otro.

“Ahora podía entender mis sentimientos y me di cuenta que no estaban equivocados”, dice Pearl.

Fue en el año 2006 cuando nieto y abuela se vieron por primera vez.

“Desde el primer momento que lo vi, supe que nunca podría tener una relación abuela-nieto, ‘ recuerda la anciana felizmente. “Por primera vez en años sentí deseos sexuales.”

El muchacho cuenta que a él le sucedía exactamente lo mismo:

“Tenía ganas de besarla allí mismo. Mis sentimientos eran abrumadores,” cuenta.

La primera semana fue sólo ir de compras, los bolos y salir a comer. Sin embargo, ya en la segunda semana, después de una noche de vino, ambos decidieron no prolongar más sus deseos.

“Llamé a Phil a mi dormitorio, lo senté sobre mi cama, y entonces me incliné y lo besé,” cuenta la mujer.

“Yo esperaba un rechazo, pero por suerte no fue así. Él me devolvió el beso.”

Pearl explicó entonces a Phil lo que había descubierto acerca de GSA.

El muchacho contó que en ese momento “estaba muy emocionado y excitado”.

“Yo podría estar con Pearl y estaba bien porque ella no me había criado y no la había visto en toda mi vida.”

A partir de esa noche Pearl Carter y su nieto Phil Bailey, se convirtieron en amantes.

“Hacer el amor con Pearl fue una verdadera revelación. Fue el amor junto con toda esa tensión sexual que se había estado acumulando,” dice Phil sin tapujos.

Hoy en día, el nieto de 26 años dejó su trabajo como carpintero y se mudó con su abuela/amante, consiguió un trabajo en una empresa local de construcción y asegura “ser feliz”.

Pearl también reboza de alegría: ‘Vivir con Phil es increíble. Él cocina y limpia, y hacemos el amor tres veces por semana. No podemos soltarnos nunca las manos.”

Doce meses atrás, la pareja decidió dar un paso más, no menos controversial. Phil expresó sus deseos de ser padre y Pearl, admitió que estaba “desesperada por tener un hijo con él”, pero que no podía hacerlo por la menopausia.

Entonces, la mujer decidió en ese momento utilizar el dinero de su retiro para hallar una madre en alquiler, utilizando el óvulo de una donante y el esperma de Phil.

En el anuncio clasificado, se expresó claramente “Se busca madre sustituta con mente abierta”. Allí fue cuando conocieron a Roxanne Campbell, que luego de algunas reuniones y conocerse, lograron el cometido y esperan en poco tiempo la llegada al mundo de su hijo.

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